27 Mayo 2003 Seguir en 
JERUSALEN.- El primer ministro de Israel, Ariel Sharon, refutó las críticas de colonos ultraortodoxos y de políticos ultraderechistas israelíes al plan de paz con los palestinos. Mientras, Washington acelera los preparativos para una cumbre palestino-israelí con el presidente estadounidense, George W. Bush, que podría celebrarse la semana próxima en Egipto.
Un día después de que el gabinete israelí aprobó, con una serie de reservas, la "hoja de ruta" (el plan de paz que impulsan Estados Unidos, la ONU, Rusia y la Unión Europea), Sharon se enfrentó con airados legisladores de su partido, Likud. La idea de mantener bajo ocupación territorios donde viven 3,5 millones de palestinos "es la peor para Israel, para los palestinos y para la economía del Estado hebreo", indicó respecto de la devolución de los territorios ocupados, como estipula el plan de paz. "¿Quieren que nos encarguemos de los casi dos millones de palestinos que actualmente son atendidos por organizaciones internacionales?", retrucó a sus críticos. Por otra parte, Sharon y su par palestino, Mahmud Abbas, se reunirán mañana para ajustar detalles de la "hoja de ruta". Israel presentó públicamente sus catorce observaciones al plan de paz. Entre ellas, exige que los palestinos disuelvan las organizaciones policiales existentes y lleven a cabo reformas en el área de seguridad.
En la primera fase del plan, y como condición para el paso a una segunda fase, "deberán disolverse las orgaizaciones palestinas terroristas, entre ellos Hamas, Jihad Islámica y Mártires de Al Aqsa. Asimismo, exige la formación de "una nueva y distinta dirigencia palestina, en elecciones parlamentarias a realizarse con coordinación de Israel". (Télam/Reuter)
Un día después de que el gabinete israelí aprobó, con una serie de reservas, la "hoja de ruta" (el plan de paz que impulsan Estados Unidos, la ONU, Rusia y la Unión Europea), Sharon se enfrentó con airados legisladores de su partido, Likud. La idea de mantener bajo ocupación territorios donde viven 3,5 millones de palestinos "es la peor para Israel, para los palestinos y para la economía del Estado hebreo", indicó respecto de la devolución de los territorios ocupados, como estipula el plan de paz. "¿Quieren que nos encarguemos de los casi dos millones de palestinos que actualmente son atendidos por organizaciones internacionales?", retrucó a sus críticos. Por otra parte, Sharon y su par palestino, Mahmud Abbas, se reunirán mañana para ajustar detalles de la "hoja de ruta". Israel presentó públicamente sus catorce observaciones al plan de paz. Entre ellas, exige que los palestinos disuelvan las organizaciones policiales existentes y lleven a cabo reformas en el área de seguridad.
En la primera fase del plan, y como condición para el paso a una segunda fase, "deberán disolverse las orgaizaciones palestinas terroristas, entre ellos Hamas, Jihad Islámica y Mártires de Al Aqsa. Asimismo, exige la formación de "una nueva y distinta dirigencia palestina, en elecciones parlamentarias a realizarse con coordinación de Israel". (Télam/Reuter)







