El PJ que viene

Miranda va perdiendo el poder de conducción.

27 Mayo 2003
El domingo no fue buen día para el emperador Julio Miranda. Asumió el presidente Néstor Kirchner. Y si bien el gobernador apostó por él hace tiempo, cuando le dio la espalda a Carlos Menem, es José Alperovich quien ya está trabajando con el santacruceño, en función de su hipotético triunfo el 29 de junio. El senador ha tomado un protagonismo que deja en segundo plano al mandatario provincial con el nuevo Presidente.
El domingo, mientras en Buenos Aires Kirchner soltaba toda su alegría, las urnas se cargaban de unos cuantos votos en Tucumán. Pero las pocas boletas, en la mayoría de los casos, no eran en favor de los candidatos mirandistas. En verdad, uno de los grandes perdedores de la jornada fue el propio Miranda.
En Tafí Viejo, en Yerba Buena, en Alberdi, en Concepción, en Banda del Río Salí, en Alderetes, en Monteros y en la propia capital de la provincia, los hombres apadrinados por el gobernador terminaron mordiendo el polvo de la derrota.
Así como la cara perdedora tiene el rostro de Miranda, el rostro de los victoriosos es multifacético. Alperovich se anota haber contribuido para el triunfo del concepcionense Iván Llorens Dip y de Gerónimo Vargas Aignasse en la capital; y los legisladores actuales y otros dirigentes también hicieron de las suyas para que en sus territorios terminaran festejando sus apadrinados.

Vamos por todo
En la mañana de ayer, en uno de los bares cercanos a la Legislatura, un grupo de legisladores, sin ambages, describió la situación del peronismo. "Ahora le peleamos todo a Miranda". La frase encierra un anhelo y una realidad. Por un lado los legisladores sienten que el gobernador ya es pasado, y están dispuestos a decidir sin estar atados al mandatario -como lo hicieron los últimos tres años y medio, lo que les costó varios papelones públicos-. Por el otro, la expresión significa que el 29 de junio será un paso más; pero la verdadera batalla estará en los comicios para definir la presidencia del PJ, cuyo mandato vence en setiembre y en las candidaturas a diputados y senadores. Algo que le duele a Miranda, quien todavía aspira a tener un escaño nacional para que sus fueros se mantengan intactos.
Si su ex amigo Menem terminó bajándose de la carrera presidencial porque las encuestas le advertían respecto de su debilidad, muchos -incluso dentro del peronismo- consideran que la negativa imagen del gobernador aconsejaría lo mismo.
Sin Miranda como líder o referente, en el peronismo habrá rebelión en la granja. Sisto Terán perdió esa oportunidad en estos últimos años y Alperovich es un recién llegado que tampoco supo contener en estos tiempos a los peronistas. Por el contrario, hay legisladores que se jugaron por él para darle el espaldarazo en su lanzamiento como candidato a gobernador que no recibieron el trato esperado. Queda como opción Fernando Juri, a quien, así como le pedían en el ministerio que incremente su actividad, sus compañeros esperan que trabaje más para convertirse en referente.

En la capital
En esta ciudad proliferaron una vez más los bolsones. Por eso, más de un puntero, tanto de Vargas Aignasse como de Romero, se agarraba la cabeza cuando veía el resultado conseguido por Hugo Cabral, el tercero en discordia. Es que sacó 6.220 sin aportar las dádivas de costumbre. A raíz del resultado de ayer, la contienda por la capital tendrá, como nunca, una gran carga histórica e ideológica. Los hijos de dos desaparecidos, Rubén Chebaia y Vargas Aignasse, se enfrentarán con el retirado general Antonio Bussi, quien comandó la provincia en los años de la dictadura.

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