27 Noviembre 2010 Seguir en 
RIO DE JANEIRO.- Respaldados por vehículos blindados y 800 soldados, la policía de Río de Janeiro preparaba ayer una gran ofensiva para ocupar una de las más grandes favelas de la ciudad, donde se refugian narcotraficantes tras una semana de violencia. Son 35 las personas fallecidas desde que la policía se enfrentó por primera vez con presuntos integrantes de bandas que atacaron estaciones policiales y quemaron casi 100 automóviles y ómnibus esta semana, y la operación en ciernes podría elevar las cifras.
Las autoridades atribuyeron los asaltos a órdenes de líderes de bandas encarcelados, que están enojados por los esfuerzos de la policía por tomar el control de sus reductos en más de una docena de favelas.
Los peatones aplaudían mientras un convoy militar avanzaba por las calles en camino a la favela Alemao, donde se refugiaron los narcotraficantes después de escapar el jueves de la policía. Hombres enmascarados, otros vestidos con pantalones cortos y camisetas camufladas, blandían sus ametralladoras en forma desafiante. Otros apuntaban sus armas hacia los caminos de la favela.
Algunos de ellos dispararon contra un helicóptero policial que patrullaba el área. "Vamos a invadir Alemao en el momento oportuno. Dependemos de información de los Servicios de Inteligencia", dijo Roberto Sa, subsecretario de seguridad pública de Río de Janeiro.
La participación del Ejército, la Policía Federal y la Fuerza Aérea, que se sumaron ayer a la Marina, fue autorizada por el presidente Lula da Silva, que, desde Guyana, donde intervino en la IV Cumbre de la Unasur, prometió total apoyo a las autoridades de Río.
La ciudad que será la sede de la final del Mundial de fútbol 2014 y acogerá los Juegos Olímpicos de 2016, tenía ayer sus calles patrulladas con 21.000 policías, gran parte de ellos destinados al operativo conjunto.
Sin embargo, el epicentro de la acción está en la favela Alemao, que será el escenario de la gran batalla directa entre las fuerzas de seguridad y unos 500 narcotraficantes fuertemente armados que se fugaron hasta allí desde Vila Cruzeiro, cuando la Armada y la policía militarizada irrumpió el jueves con tanques y ocupó esa barriada. (Reuters)
Las autoridades atribuyeron los asaltos a órdenes de líderes de bandas encarcelados, que están enojados por los esfuerzos de la policía por tomar el control de sus reductos en más de una docena de favelas.
Los peatones aplaudían mientras un convoy militar avanzaba por las calles en camino a la favela Alemao, donde se refugiaron los narcotraficantes después de escapar el jueves de la policía. Hombres enmascarados, otros vestidos con pantalones cortos y camisetas camufladas, blandían sus ametralladoras en forma desafiante. Otros apuntaban sus armas hacia los caminos de la favela.
Algunos de ellos dispararon contra un helicóptero policial que patrullaba el área. "Vamos a invadir Alemao en el momento oportuno. Dependemos de información de los Servicios de Inteligencia", dijo Roberto Sa, subsecretario de seguridad pública de Río de Janeiro.
La participación del Ejército, la Policía Federal y la Fuerza Aérea, que se sumaron ayer a la Marina, fue autorizada por el presidente Lula da Silva, que, desde Guyana, donde intervino en la IV Cumbre de la Unasur, prometió total apoyo a las autoridades de Río.
La ciudad que será la sede de la final del Mundial de fútbol 2014 y acogerá los Juegos Olímpicos de 2016, tenía ayer sus calles patrulladas con 21.000 policías, gran parte de ellos destinados al operativo conjunto.
Sin embargo, el epicentro de la acción está en la favela Alemao, que será el escenario de la gran batalla directa entre las fuerzas de seguridad y unos 500 narcotraficantes fuertemente armados que se fugaron hasta allí desde Vila Cruzeiro, cuando la Armada y la policía militarizada irrumpió el jueves con tanques y ocupó esa barriada. (Reuters)






