26 Noviembre 2010 Seguir en 
ISLA DE YEONPYEONG, Corea del Sur.- Mientras Corea del Sur amenazó con tomar fuertes represalias en el caso de otra agresión armada de Corea del Norte, esta nación se declaró dispuesta a nuevos ataques y culpó a "Estados Unidos y a su marioneta surcoreana" de la espiral de tensión en esa península. En tanto, China expresó su preocupación por los ejercicios militares conjuntos de EEUU y Corea del Sur en el Mar Amarillo, y por el envío de un portaaviones a la zona de conflicto para reforzar la tropas destacadas en el lugar.
El presidente surcoreano, Lee Myung-bak, convocó ayer a una reunión de emergencia para analizar la forma de cómo contener el impacto económico por el ataque y diagramar medidas de seguridad adicional. Por su lado, Washington está incrementando la presión sobre China para que frene a norcorea. Hong Lei, portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores en Pekín, dijo que era "urgentemente necesario" reflotar las conversaciones de paz que involucran a las dos Coreas, Rusia, China, Japón y EEUU. "Hemos tomado nota de las informaciones y expresamos nuestra preocupación por esto", apuntó, sobre los ejercicios militares conjuntos y a la participación del portaaviones nuclear USS George Washington en esas maniobras.
Medios surcoreanos reportaron que el ataque del martes, que dejó un saldo de cuatro muertos y varios heridos, posiblemente haya sido ordenado en persona por el líder norcoreano Kim Jong-il. Horas antes del bombardeo, Kim y su hijo Jong-un, visitaron la base militar desde donde partieron los proyectiles de artillería hacia la isla norcoreana. (AFP-Especial)
El presidente surcoreano, Lee Myung-bak, convocó ayer a una reunión de emergencia para analizar la forma de cómo contener el impacto económico por el ataque y diagramar medidas de seguridad adicional. Por su lado, Washington está incrementando la presión sobre China para que frene a norcorea. Hong Lei, portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores en Pekín, dijo que era "urgentemente necesario" reflotar las conversaciones de paz que involucran a las dos Coreas, Rusia, China, Japón y EEUU. "Hemos tomado nota de las informaciones y expresamos nuestra preocupación por esto", apuntó, sobre los ejercicios militares conjuntos y a la participación del portaaviones nuclear USS George Washington en esas maniobras.
Medios surcoreanos reportaron que el ataque del martes, que dejó un saldo de cuatro muertos y varios heridos, posiblemente haya sido ordenado en persona por el líder norcoreano Kim Jong-il. Horas antes del bombardeo, Kim y su hijo Jong-un, visitaron la base militar desde donde partieron los proyectiles de artillería hacia la isla norcoreana. (AFP-Especial)






