25 Noviembre 2010 Seguir en 
RIO DE JANEIRO, Brasil.- Un escenario de guerra se vive en la favela de Vila Cruzeiro, una de las más peligrosas de Rio de Janeiro, donde ingresaron tanques bajo la dirección de la Policía Militar para reconquistar el área bajo el control de narcotraficantes.
Luego de cinco días consecutivos de violencia urbana, que dejó un saldo de 30 presuntos traficantes muertos en enfrentamientos con la Policía, hoy la situación se tensó aún más. En un despliegue sin precedentes, seis blindados con orugas y equipados con ametralladoras calibre 50 se posicionaron en la entrada de la favela, donde según las autoridades se atrincheran los delincuentes.
El operativo es conducido por la Policía Militar y los tanques son manejados por fusileros navales. "Los carros tienen capacidad de subir la cuesta del barrio. Cualquier obstáculo que tengan, lo pasan por encima. El objetivo del operativo es asumir el control del territorio, que fue tomado por el narcotráfico", explicó un portavoz.
Las televisoras transmiten desde helicópteros que sobrevuelan la zona y las imágenes permiten ver columnas de humo, vehículos incendiados y civiles con armas largas caminando por las calles del lugar. Según las autoridades, el caos -que estalló el domingo por la noche y que se tradujo en ataques a puestos policiales- es una reacción a la instalación de Unidades de Policía Pacificadora en 13 favelas de las cuales fueron expulsados los traficantes.
En total, 176 personas fueron detenidas y 55 vehículos incendiados. El secretario de Seguridad de Rio, José Beltrame, señaló que podría haber hasta 13 pedidos de transferencia de traficantes presos, sospechosos de ordenar los ataques, para prisiones de máxima seguridad en estados alejados del país.
La violencia es un problema endémico en Rio de Janeiro, donde dos millones de habitantes (un tercio de la población) viven en 1.000 favelas. Para el 2014 -cuando se realizará el Mundial de Fútbol- las autoridades se proponen pacificar una centena de las más violentas. (AFP-NA)






