Por día, dos hombres son acusados con la ley de Flagrancia

La Justicia ya dictó 11 prisiones preventivas.

25 Noviembre 2010
"Lo que se procura es que, al tratarse de un caso de flagrancia, donde la prueba es más accesible, exista una respuesta judicial ágil. Esto, estimo, significará que la sociedad se sentirá más atendida en sus reclamos, que son justos. A su vez, esto posibilitará que en los casos de reincidencia, cuando no se trate de una primera condena, se llegue a un cumplimiento efectivo de la condena". En octubre, pocos días después de que la Legislatura aprobara la nueva Ley de flagrancia, el ministro fiscal, Luis De Mitri, habló de los posibles beneficios que puede traer la nueva norma. Y los investigadores del Poder Judicial no demoraron en ponerla en práctica.

En los dos últimos turnos completos (a cargo de las Fiscalías IX y X), se solicitó en 53 casos la aplicación de la legislación. En 18 de ellos, además, se otorgaron prisiones preventivas para los sospechosos. El año que viene, cuando se hayan cumplido los 100 días que establece la norma para que culminen estos procesos, se verá qué resultados da.

Desde 2008, la comisión de Seguridad de la Legislatura trabajaba en la modificación de la Ley de flagrancia, aplicable para los casos en los que las personas son aprehendidas en el momento de comisión del delito o inmediatamente después (hay otros requisitos, como que la pena máxima posible sea menor a 15 años de prisión).

Con la colaboración de los fiscales de Instrucción, los legisladores pulieron la norma que, supuestamente, posibilita llegar a una sentencia en 100 días.

El sospechoso, mediante el proceso, puede ser sobreseido o condenado en un juicio oral o en un juicio abreviado, o puede someterse a una probation.

En los últimos 12 días de octubre, la fiscala María de las Mercedes Carrizo (secretaría de Daniel López Frías) había pedido 38 veces la aplicación de esa norma. Y, en 11 de ellas, los jueces de Instrucción dispusieron que los sospechosos continuaran detenidos bajo el régimen de prisión preventiva. En los primeros días de noviembre, en tanto, el fiscal Guillermo Herrera (secretaría de María del Carmen Reuter) trabajó 15 delitos como flagrancia, y pidió en siete oportunidades prisiones preventivas.

Como aún no se vencieron los plazos en ambas fiscalías, aún no se sabe si llegarán a juicio o se resolverán de otra forma, ya que ahora depende de los jueces y de los camaristas.

La modificación en la norma repercutió sólo en el ámbito judicial, pues la Policía continúa realizando los arrestos y los procedimientos posteriores con el mismo protocolo. "Nosotros estamos trabajando igual; la agilidad en los pasos procesales es la gran diferencia que ofrece esta nueva ley. Pero en las pautas para el esclarecimiento de los hechos, en lo que nos atañe, no ha cambiado nada", señaló el comisario Luis Mansilla, jefe de la División Patrulla Motorizada, posiblemente el área de la Policía que más veces interviene en este tipo de hechos. Incluso, en octubre, los motoristas participaron en unas 60 o 70 aprehensiones infraganti sólo en el Gran San Miguel de Tucumán.

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