25 Noviembre 2010 Seguir en 
PEKIN, (por Chris Buckley y Michael Martina).- La famosa estrategia diplomática china de neutralidad enfrenta una prueba difícil en la militarizada frontera entre Corea del Norte y del Sur, pero Pekín probablemente escudará a su amigo Pyongyang.
El mortal bombardeo norcoreano a una isla de Corea del Sur el martes será una gran prueba de cuanto puede equilibrar China su rol como único aliado de Pyongyang con las demandas internacionales para que presione e incluso castigue a Corea del Norte por el peor ataque en la península desde 1953.
La importancia de Pyongyang para China contra posibles conflictos podría superar los llamados del Gobierno del presidente estadounidense, Barack Obama, y sus aliados a una respuesta fuerte en Pekín que pueda irritar a Corea del Norte.
"No habrá ningún cambio en la macro-estructura de las relaciones", dijo Xu Guangyu, un mayor general en retiro del Ejército de Liberación del Pueblo que ahora trabaja para la gubernamental Asociación de Control de Armas y Desarme de China.
"Nuestro mayor objetivo es la estabilidad en la península coreana. Ese interés no se cumple abandonando a Corea del Norte (...) Las actitudes de China no van a cambiar. Hará llamados a la moderación. Teme una escalada", agregó.
Si China se resiste a los llamados a una mayor censura contra Pyongyang, su postura regional podría verse afectada. Funcionarios estadounidenses lamentaron el mutismo chino ante el ataque que dejó al menos cuatro muertos. El presidente chino, Hu Jintao, visitará Washington a inicios del 2011, lo que presionaría aún más a Pekín.
China ve a Corea del Norte como un amortiguador estratégico contra Estados Unidos y sus aliados regionales. Además, este año el presidente Hu ha mostrado cuánto prestigio político y ayuda económica desea invertir en Pyongyang. A inicios de mayo, el líder norcoreano Kim Jong-il visitó China en su primer viaje al exterior desde el 2006.
La frontera de 1.415 kilómetros de China con Corea del norte incluye arroyuelos que se congelan en invierno y Pekín teme que se convierta en un conducto para refugiados si el régimen de Pyongyang se desmorona.
La renuencia china a presionar más a Corea del Norte también podría deberse a los ejercicios militares conjuntos de Estados Unidos y Corea del Sur en la península, en una supuesta muestra de resolución y poder. (REUTERS)
El mortal bombardeo norcoreano a una isla de Corea del Sur el martes será una gran prueba de cuanto puede equilibrar China su rol como único aliado de Pyongyang con las demandas internacionales para que presione e incluso castigue a Corea del Norte por el peor ataque en la península desde 1953.
La importancia de Pyongyang para China contra posibles conflictos podría superar los llamados del Gobierno del presidente estadounidense, Barack Obama, y sus aliados a una respuesta fuerte en Pekín que pueda irritar a Corea del Norte.
"No habrá ningún cambio en la macro-estructura de las relaciones", dijo Xu Guangyu, un mayor general en retiro del Ejército de Liberación del Pueblo que ahora trabaja para la gubernamental Asociación de Control de Armas y Desarme de China.
"Nuestro mayor objetivo es la estabilidad en la península coreana. Ese interés no se cumple abandonando a Corea del Norte (...) Las actitudes de China no van a cambiar. Hará llamados a la moderación. Teme una escalada", agregó.
Si China se resiste a los llamados a una mayor censura contra Pyongyang, su postura regional podría verse afectada. Funcionarios estadounidenses lamentaron el mutismo chino ante el ataque que dejó al menos cuatro muertos. El presidente chino, Hu Jintao, visitará Washington a inicios del 2011, lo que presionaría aún más a Pekín.
China ve a Corea del Norte como un amortiguador estratégico contra Estados Unidos y sus aliados regionales. Además, este año el presidente Hu ha mostrado cuánto prestigio político y ayuda económica desea invertir en Pyongyang. A inicios de mayo, el líder norcoreano Kim Jong-il visitó China en su primer viaje al exterior desde el 2006.
La frontera de 1.415 kilómetros de China con Corea del norte incluye arroyuelos que se congelan en invierno y Pekín teme que se convierta en un conducto para refugiados si el régimen de Pyongyang se desmorona.
La renuencia china a presionar más a Corea del Norte también podría deberse a los ejercicios militares conjuntos de Estados Unidos y Corea del Sur en la península, en una supuesta muestra de resolución y poder. (REUTERS)






