26 Mayo 2003 Seguir en 
RIO DE JANEIRO.- Brasil propondrá la definición de un nuevo calendario para las negociaciones del Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA), en lugar del cronograma actual, que prevé la firma de un acuerdo en 2005. Hasta ahora no ha habido mucho avance en las negociaciones para concretar el proyecto que impulsa Estados Unidos, según un vocero diplomático brasileño. "Por un lado, el abanico de temas de conversación es muy grande, y por otro se retrasó mucho el proceso a raíz del cambio de gobierno en mi país", dijo el subsecretario de la Cancillería para Asuntos de América del Sur, Luiz Felipe Macedo Soares.
El representante de Comercio de Estados Unidos, Robert Zoellick, llegará mañana a Brasil, precisamente para intentar superar las dificultades del diálogo sobre el proyecto de integración hemisférica lanzado por Washington en 1994. Macedo Soares anunció ayer que los planteos de Brasil serán expuestos al responsable norteamericano del ALCA en la región. "Vamos a ver de qué manera proseguiremos la negociación y si los plazos previstos son viables", dijo. Según anticipó, se definirá un nuevo calendario en la próxima reunión del ALCA, en julio, en El Salvador.
Dos cuestiones clave
Las dos principales demandas de Brasil para avanzar en las negociaciones son la apertura del mercado norteamericano a las exportaciones agrícolas del Mercosur, y la definición de mecanismos de compensación para reducir la distancia que separa a las economías latinoamericanas de EE.UU. Al mismo tiempo, dejó en claro que Brasil no aceptará la posición de Washington de excluir la agricultura de las negociaciones y transferir el debate al ámbito de la Organización Mundial del Comercio (OMC). En la OMC la negociación se desarrolla "en un marco muy amplio y el alcance de las decisiones es mayor", explicó, mientras que el ALCA es "una compleja negociación, en la que otras potencias tienen que tomar en cuenta el interés brasileño". El presidente, Luiz Inácio "Lula" da Silva, desea fortalecer el Mercosur e impulsar la integración comercial, física y económica de los países sudamericanos antes de entablar negociaciones concretas con los países y bloques industrializados. (DPA)
El representante de Comercio de Estados Unidos, Robert Zoellick, llegará mañana a Brasil, precisamente para intentar superar las dificultades del diálogo sobre el proyecto de integración hemisférica lanzado por Washington en 1994. Macedo Soares anunció ayer que los planteos de Brasil serán expuestos al responsable norteamericano del ALCA en la región. "Vamos a ver de qué manera proseguiremos la negociación y si los plazos previstos son viables", dijo. Según anticipó, se definirá un nuevo calendario en la próxima reunión del ALCA, en julio, en El Salvador.
Dos cuestiones clave
Las dos principales demandas de Brasil para avanzar en las negociaciones son la apertura del mercado norteamericano a las exportaciones agrícolas del Mercosur, y la definición de mecanismos de compensación para reducir la distancia que separa a las economías latinoamericanas de EE.UU. Al mismo tiempo, dejó en claro que Brasil no aceptará la posición de Washington de excluir la agricultura de las negociaciones y transferir el debate al ámbito de la Organización Mundial del Comercio (OMC). En la OMC la negociación se desarrolla "en un marco muy amplio y el alcance de las decisiones es mayor", explicó, mientras que el ALCA es "una compleja negociación, en la que otras potencias tienen que tomar en cuenta el interés brasileño". El presidente, Luiz Inácio "Lula" da Silva, desea fortalecer el Mercosur e impulsar la integración comercial, física y económica de los países sudamericanos antes de entablar negociaciones concretas con los países y bloques industrializados. (DPA)







