24 Noviembre 2010 Seguir en 
WELLINGTON.- Un hoyo de 162 metros de profundidad se excavó para llegar a la mina de carbón en la que están atrapados 29 mineros en Nueva Zelanda desde hace seis días, pero la liberación de una mezcla de gases venenosos no permite iniciar un rescate. El jefe de la mina Pike River, Peter Whittall, dijo que las chances de hallar a todos los hombres vivos se desvanecen, pero dijo que la operación de rescate continuará con la esperanza de que algunos hayan sobrevivido. El hoyo cavado liberó una mezcla de monóxido de carbono, gas metano y oxígeno, que podría causar una nueva y gran explosión, por eso no ingresan los rescatistas a la mina.
Por ahora, no se sabe nada de los mineros, tras la explosión de gas del viernes pasado. En tanto, un robot del Ejército equipado con cuatro cámaras fue reparado y encontró el casco de un minero con la lámpara encendida. Otro robot está viajando por el túnel y las autoridades se preparan para usar un modelo avanzado que llegó desde Australia. (DPA)
Por ahora, no se sabe nada de los mineros, tras la explosión de gas del viernes pasado. En tanto, un robot del Ejército equipado con cuatro cámaras fue reparado y encontró el casco de un minero con la lámpara encendida. Otro robot está viajando por el túnel y las autoridades se preparan para usar un modelo avanzado que llegó desde Australia. (DPA)






