La basura de Nápoles inquieta a la Unión Europea

23 Noviembre 2010
ROMA.- El gobierno de Silvio Berlusconi enfrentó ayer una nueva jornada de protestas y problemas relacionados con el tratamiento de la basura en Nápoles, y sigue inmerso en una crisis política por el alejamiento de sus aliados en el Gobierno y una moción de censura en el Parlamento.

Teatros, cines y salas de concierto permanecieron cerrados ayer en Italia, en una protesta convocada por los sindicatos y las organizaciones empresarias del sector contra la reducción de las ayudas del Estado a la cultura.

El gobierno conservador de Berlusconi prevé recortes por U$S 380 millones en las partidas para actividades culturales hasta 2013, de los cuales U$S 58 millones corresponden al Ministerio de Cultura. En la protesta de ayer, los organizadores reclamaron que se mantengan las medidas de protección a la cultura y las ventajas fiscales.

En tanto, inspectores de la Unión Europea que recorrieron las calles llenas de basura de Nápoles indicaron que Italia no cumplió con su promesa de resolver la crisis crónica de los residuos en la ciudad y advirtió que congelará sus fondos hasta que lo haga.

Más de 10.000 toneladas de basura se amontonaron alrededor de la tercera mayor ciudad del país, debido a que los basureros disponibles están cercanos a la saturación y el único incinerador existente aún no funciona en forma plena.

"A dos años (de la última crisis), la situación no cambió. La basura está en las calles y no hay un plan para su recolección y eliminación", afirmó Pia Bucella, jefa del equipo de inspectores de la UE que visitó la "mal oliente" ciudad. (Reuters)

Tamaño texto
Comentarios
Comentarios