21 Noviembre 2010 Seguir en 
LISBOA.- La Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) respaldó ayer un plan para transferir el control de la seguridad en Afganistán a las fuerzas de ese país a fines de 2014 y el líder de la alianza indicó terminará con sus operaciones de combate para entonces.
Sin embargo, altos funcionarios de Estados Unidos expresaron sus dudas sobre si su país, la potencia dominante en la alianza de 28 naciones, pondría fin a su propia misión de combate antes de 2015, ya que el presidente Barack Obama aún no ha establecido una fecha al respecto. Funcionarios de la OTAN también temen que un alza de la violencia dificulte cumplir el objetivo establecido por el presidente afgano, Hamid Karzai, para el relevo, que podría dejar a un número reducido de militares extranjeros encargados del entrenamiento y tareas de apoyo. El traspaso de la seguridad empezará a inicios del año que viene. El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, recordó, no obstante, que la entrega está condicionada por la situación de la seguridad, y no por calendarios. "No hay atajos para la paz", dijo. Varios de los 48 país con tropas en Afganistán quieren retirarlas gradualmente mientras la guerra es cada vez más impopular. Obama, que envió 30.000 militares más a la guerra en el último año para tratar de contener la insurgencia talibán, quiere comenzar a replegar parte de sus tropas a partir de julio de 2011. La intervención dirigida por Estados Unidos en Afganistán comenzó en respuesta a los atentados del 11-S de 2001, para derrocar el régimen talibán, después de que se negó a entregar al líder de Al Qaeda, Osama bin Laden. (Reuters)
Sin embargo, altos funcionarios de Estados Unidos expresaron sus dudas sobre si su país, la potencia dominante en la alianza de 28 naciones, pondría fin a su propia misión de combate antes de 2015, ya que el presidente Barack Obama aún no ha establecido una fecha al respecto. Funcionarios de la OTAN también temen que un alza de la violencia dificulte cumplir el objetivo establecido por el presidente afgano, Hamid Karzai, para el relevo, que podría dejar a un número reducido de militares extranjeros encargados del entrenamiento y tareas de apoyo. El traspaso de la seguridad empezará a inicios del año que viene. El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, recordó, no obstante, que la entrega está condicionada por la situación de la seguridad, y no por calendarios. "No hay atajos para la paz", dijo. Varios de los 48 país con tropas en Afganistán quieren retirarlas gradualmente mientras la guerra es cada vez más impopular. Obama, que envió 30.000 militares más a la guerra en el último año para tratar de contener la insurgencia talibán, quiere comenzar a replegar parte de sus tropas a partir de julio de 2011. La intervención dirigida por Estados Unidos en Afganistán comenzó en respuesta a los atentados del 11-S de 2001, para derrocar el régimen talibán, después de que se negó a entregar al líder de Al Qaeda, Osama bin Laden. (Reuters)






