Gran decepción nos causó la falta de respuesta de nuestras autoridades, respecto de la crónica del 21/5, titulada "La Municipalidad bajó los brazos con los ambulantes". Ante esta situación nos planteamos cuál será el futuro de nuestro microcentro. ¿Será acaso que nuestros funcionarios planean convertir las peatonales en un gran mercado de pulgas? ¿Será esa la ciudad que proponen los candidatos a intendente?¿Es esto lo que ofreceremos como "Jardín de la República" a nuestros turistas en las próximas vacaciones de invierno? La impotencia y el desánimo nos están ganando cada día. Desde nuestro lugar como comerciantes que debemos afrontar tasas y contribuciones por servicios que no se nos brindan, sólo nos queda apelar al sentido común de nuestros gobernantes y solicitarles que, más que bajar los brazos, deben redoblar los esfuerzos y trabajar como si elecciones fuesen todos los días del año.
María Cristina Ortega
Mendoza 634
S.M. de Tucumán
DEUDA IMPAGA
La Municipalidad de Lules tiene una importante deuda salarial de muchos miles de pesos con los concejales del período anterior, los actuales y los funcionarios, entre los cuales me incluyo. En mi caso particular, la administración anterior me dejó pendientes de pago tres meses de sueldo, a los que se debe agregar lo adeudado por la actual administración. Hasta el día de la fecha ya suman casi cuatro meses impagos. Mediante falsas promesas hemos seguido trabajando, como si nos pagaran en tiempo y forma, por cuanto con la promesa de que se nos abonaría con documentos a 30, 60, 90 y 180 días firmados por el secretario de Hacienda y por otros funcionarios y, con la ilusión de cobrar todo lo adeudado, seguimos esperando. Habría que comprobar si los funcionarios del Departamento Ejecutivo también tienen pendiente algún sueldo. Esta situación se agrava ante la perspectiva del final de su mandato. La actual administración no paga porque argumenta erróneamente que es deuda del que se fue, cuando es una deuda institucional. Por eso, todos quedarán comprometidos en el artículo 14 de la Constitución provincial, cuando reciban la catarata de juicios que se avecinan. Entonces deberán pagar su peculio personal los daños que se produzcan al erario municipal.
Miguel Angel Arruñada
Belgrano 28
San Isidro de Lules
ESCUELAS EXPERIMENTALES
No es nuestra intención abrir una polémica con la funcionaria de la UNT Clotilde Yapur. Es lamentable que un funcionario universitario manifieste desconocer totalmente no sólo la realidad, sino también los reclamos de los docentes de las Escuelas Experimentales, ya que expresa que los docentes no quieren rendir concursos para obtener sus cargos; que el Consejo Superior rechazó tres veces este pedido de los "parias" para evitar los concursos; que desconocen el status jurídico del Consejo de Escuelas Experimentales; que no toleramos la frustración de los deseos por transgredir una norma universitaria consagrada desde 1918 y, entre otras cosas, que buscamos a un culpable para defender lo indefendible. Debemos aclarar que los docentes no nos negamos a rendir concurso. Sí nos negamos a que, después de 18 años de mora por parte de la UNT, se nos quiera hacer rendir en bloque casi 400 concursos. Solicitamos que ese número sea dividido en dos franjas, teniendo en cuenta la antigüedad de los docentes para hacerlo más soportable, ya que muchos docentes tendrán que rendir varios concursos simultáneamente. Tampoco es cierto que se nos haya rechazado tres veces esta propuesta, ya que en ocasiones anteriores proponíamos otra cosa. Esto era reemplazar el sistema de concursos periódicos por uno de Evaluación de Gestión y mantener el sistema de concursos para el ingreso a la docencia. Esta última propuesta fue rechazada en abril. No pretendemos transgredir el Estatuto Universitario, sino racionalizar la regularización por intermedio de los concursos, estableciendo un orden administrativo implementable. Si existe una violación del estatuto, ella se da por parte de la misma UNT que durante años violó la norma (art. 71). Esta establece que los interinatos serán sólo por un año, dentro del cual se llamará a concurso. Esta norma nunca fue cumplida por la Universidad y ahora los docentes tenemos que cargar con las consecuencias.
Luis F. Escala
y muchas firmas más
Pje. Leopoldo Lugones 125
S.M. de Tucumán
VIENTOS DE CAMBIO
Argentinos: a partir de hoy, que la conciencia individual prevalezca con signos de cambio. Tenemos un nuevo presidente. Ayudémoslo a reconstruir la Patria; salgamos de una vez por todas del letargo masoquista en el que estamos sumergidos. Maduremos como buenos ciudadanos respetando al prójimo y, por sobre todo, seamos leales a los derechos constitucionales. El prototipo de gaucho o compadrito ya fue historia; trabajemos ahora para el futuro de nuestros hijos, una Argentina moderna, rica, sin corrupción. Nosotros tenemos la palabra; con nuestros votos elijamos a gente nueva, con ideas sanas. Y a ustedes, políticos, que ya fueron protagonistas una y varias veces, den un paso al costado. La ambición tiene un fin y es cuando Dios nos llama para ser juzgados en el cielo, mientras que en la tierra, los gusanos no piden permiso para entrar al cajón. Desgraciadamente, es la realidad.
Daniel Leccese
Manz. C - Casa 76
Bº Güemes
S.M. de Tucumán
SABER DE POLITICA
Allá por 1912, estábamos entre los diez primeros países del mundo. Aún no sabíamos de "política". Sabíamos de guerras fratricidas y de patriadas heroicas donde el coraje y la sangre de argentinos fecundaron sueños de libertad, desde las heladas planicies andinas hasta el tórrido estero paraguayo. Sabíamos también de la epopeya de los surcos, regados con el sudor de todas las razas para hacer el milagro de la pampa bárbara convertida en granero del mundo. El "país inarruinable", de Clemenceau, y los "100 millones de argentinos a la cabeza de las naciones en marcha", del sueño sarmientino, estaban al alcance de la mano. Desgraciadamente también fue el momento de la trágica paradoja argentina porque la magnífica Ley Electoral (1912), destinada a consolidarnos como Nación, otorgaba el derecho universal al sufragio a una sociedad aluvional, sin esa identidad y ese amor propio nacional, que aún no aparecían. Una sociedad hecha en las bases de una nefasta corporación aprende rápidamente que el éxito político pasa por entender que hay país pero no patria; que el poder es un fin sino un medio; que el impulso lo da la necesidad no la vocación y que el cargo público es un seguro de vida para rapaces incompetentes. Ahí dejamos de crecer y empezamos a morir de la mano de los médicos-brujos de la antipolítica, capaces de transformar a los orgullosos argentinos del Centenario en mendigos en su tierra y en la de sus abuelos. Ojalá las nuevas dirigencias aprendan de ellos todo lo que no hay que hacer, si queremos volver a tener un país respetable y respetado.
Dante Diambra
Av. Sarmiento 947
S.M. de Tucumán
FERROCARRIL
Enorme beneplácito causa leer en estos tiempos acerca de la carga transportada por ferrocarril. Cuando para muchos tucumanos es una creencia generalizada que el tren ya no existe en la zona, nos damos con la sorpresa de que la empresa NCA triplicó su transporte en la última década y efectuó inversiones importantes en obras nuevas de su infraestructura de vías. Lamentablemente está la otra cara de la moneda, otra empresa de transporte ferroviario igualmente concesionada como la NCA, no sigue un crecimiento sostenido acorde con la demanda de carga en la región. Es el fiel espejo de la decadencia y de la destrucción. Nos referimos al Belgrano Cargas S.A., en manos de la Unión Ferroviaria, cuyos directivos han dado muestras de una probada ineptitud para la conducción empresarial. Basta con leer el lapidario informe de la Auditoría General de la Nación para tomar conciencia hasta qué grado llegó la destrucción de lo que fue con orgullo la ex Línea General Belgrano. Prácticamente no ha quedado nada en pie; todo debe reconstruirse. Desde los cuadros de profesionales, técnicos y personal calificado, que fueron vaciados por la discriminación y la persecución que no se vieron ni siquiera en tiempos de la dictadura militar. Esta tarea fue llevada a cabo por esa dirigencia inescrupulosa que sólo busca su enriquecimiento personal, en desmedro del patrimonio nacional y del derecho de los trabajadores así como hasta del último durmiente de su desvencijada infraestructura.
José V. López
y muchas firmas más
Emilio Castelar 2.861
S.M. de Tucumán







