25 Mayo 2003 Seguir en 
Cuzco, Perú.- La XVII Cumbre del Grupo de Río, principal mecanismo de concertación latinoamericano, culminó con la firma del Consenso de Cuzco, destinado básicamente a fortalecer la gobernabilidad democrática a través de una lucha continuada contra los factores que la amenazan, como la pobreza, la precaria institucionalidad y el terrorismo. Además, el documento pone de relieve la defensa del multilateralismo y la oposición al proteccionismo comercial.
Once jefes de Estado y representantes de los 19 países que conforman el Grupo de Río participaron en la cumbre de dos días. La antigua capital del imperio inca prestó un escenario majestuoso para que los mandatarios latinoamericanos lanzaran un fuerte mensaje antiproteccionista. El presidente del Brasil, Luiz Inácio "Lula" da Silva, que ahora asumió la titularidad temporal del foro creado en 1986, criticó duramente los subsidios agrícolas y demandó mejores condiciones para las exportaciones de América Latina y el Caribe. "El proteccionismo nos roba mercados e impide recoger los frutos de nuestro trabajo", dijo. Da Silva y el presidente de México, Vicente Fox, como representantes del Grupo de Río, llevarán este mensaje a la cumbre del G8 (los siete países más industrializados y Rusia), que tendrá lugar en junio, en Francia.El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, se mostró en desacuerdo con la posición adoptada por el Grupo, respecto de pedir a la ONU que exhorte a la guerrilla de las FARC a poner fin a la violencia en Colombia. Según el mandatario, el pronunciamiento abre peligrosamente la puerta al intervencionismo en la región.
El mundo multipolar
Los países integrantes del Grupo de Río no pudieron superar diferencias sobre el rol internacional de EE.UU. tras la invasión de Irak, pero coincidieron en lanzar un llamado a favor del multilateralismo como la mejor opción para resolver conflictos. El documento final no hace alusión a la invasión del país árabe. La renovada apuesta latinoamericana por un mundo multipolar fue saludada por el presidente ruso, Vladimir Putin quien, desde Moscú, manifestó su intención de profundizar el diálogo político entre Rusia y el "influyente foro latinoamericano". (Reuter/Télam)
Once jefes de Estado y representantes de los 19 países que conforman el Grupo de Río participaron en la cumbre de dos días. La antigua capital del imperio inca prestó un escenario majestuoso para que los mandatarios latinoamericanos lanzaran un fuerte mensaje antiproteccionista. El presidente del Brasil, Luiz Inácio "Lula" da Silva, que ahora asumió la titularidad temporal del foro creado en 1986, criticó duramente los subsidios agrícolas y demandó mejores condiciones para las exportaciones de América Latina y el Caribe. "El proteccionismo nos roba mercados e impide recoger los frutos de nuestro trabajo", dijo. Da Silva y el presidente de México, Vicente Fox, como representantes del Grupo de Río, llevarán este mensaje a la cumbre del G8 (los siete países más industrializados y Rusia), que tendrá lugar en junio, en Francia.El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, se mostró en desacuerdo con la posición adoptada por el Grupo, respecto de pedir a la ONU que exhorte a la guerrilla de las FARC a poner fin a la violencia en Colombia. Según el mandatario, el pronunciamiento abre peligrosamente la puerta al intervencionismo en la región.
El mundo multipolar
Los países integrantes del Grupo de Río no pudieron superar diferencias sobre el rol internacional de EE.UU. tras la invasión de Irak, pero coincidieron en lanzar un llamado a favor del multilateralismo como la mejor opción para resolver conflictos. El documento final no hace alusión a la invasión del país árabe. La renovada apuesta latinoamericana por un mundo multipolar fue saludada por el presidente ruso, Vladimir Putin quien, desde Moscú, manifestó su intención de profundizar el diálogo político entre Rusia y el "influyente foro latinoamericano". (Reuter/Télam)







