24 Mayo 2003 Seguir en 
CHICAGO.- El euro, la moneda única europea, superó ayer la barrera de U$S 1,18 y quedó por encima del nivel de U$S 1,1747, con el que fue lanzado en enero de 1999. En Nueva York, el euro cotizó ayer a U$S 1,1829, un 1,15% por encima del cierre del jueves. También alcanzó su máximo histórico frente al yen, a 138,28 unidades de moneda japonesa.
En un mercado reducido y volátil, en anticipación al fin de semana largo en EE.UU. por el feriado del lunes -Día de los Caídos-, el euro ya había atravesado en las operaciones de Londres su nivel de lanzamiento. "Más que una cuestión del euro, es una cuestión del dólar. Tenemos un fin de semana largo y la alerta por terrorismo en Estados Unidos está en naranja. Cualquiera que tenga posición larga en dólares buscará sacársela de encima en las próximas horas", dijo un operador en Nueva York.
Risas y llantos
Para los manufactureros y exportadores de ambos lados del Atlántico la fortaleza del euro tiene efectos opuestos. Para los estadounidenses es bueno, pero castiga a los exportadores de la zona euro y aumenta la presión para que el Banco Central Europeo (BCE) recorte las tasas de interés. Esa perspectiva alimenta la expectativa, para estos días, de un fuerte repunte de los bonos del Tesoro de Alemania y de otros títulos públicos europeos, dicen los analistas. El mercado está enfocado, además, en la posibilidad de que la Reserva Federal estadounidense también recorte sus tasas.
La demanda mundial de renta fija de la zona euro podría seguir elevando al euro a nuevos máximos frente al dólar. En los últimos doce meses, la divisa comunitaria se ha apreciado un 27% respecto del billete estadounidense. Esto ha perjudicado la competitividad de muchas empresas exportadoras europeas, aunque también le quitó presión inflacionista a la eurozona.
El euro había venido subiendo esta semana y atravesar su propio techo era cuestión de tiempo, ya que el dólar se muestra incapaz de cobrar impulso. Según operadores, existe la sensación de que el gobierno estadounidense está cómodo con el debilitamiento de su moneda. "Pienso que es una cuestión de la debilidad del dólar; detrás de él no hay noticias de fundamentos económicos realmente fuertes", dijeron estrategas de ABN Amro. (Reuter/Télam)
En un mercado reducido y volátil, en anticipación al fin de semana largo en EE.UU. por el feriado del lunes -Día de los Caídos-, el euro ya había atravesado en las operaciones de Londres su nivel de lanzamiento. "Más que una cuestión del euro, es una cuestión del dólar. Tenemos un fin de semana largo y la alerta por terrorismo en Estados Unidos está en naranja. Cualquiera que tenga posición larga en dólares buscará sacársela de encima en las próximas horas", dijo un operador en Nueva York.
Risas y llantos
Para los manufactureros y exportadores de ambos lados del Atlántico la fortaleza del euro tiene efectos opuestos. Para los estadounidenses es bueno, pero castiga a los exportadores de la zona euro y aumenta la presión para que el Banco Central Europeo (BCE) recorte las tasas de interés. Esa perspectiva alimenta la expectativa, para estos días, de un fuerte repunte de los bonos del Tesoro de Alemania y de otros títulos públicos europeos, dicen los analistas. El mercado está enfocado, además, en la posibilidad de que la Reserva Federal estadounidense también recorte sus tasas.
La demanda mundial de renta fija de la zona euro podría seguir elevando al euro a nuevos máximos frente al dólar. En los últimos doce meses, la divisa comunitaria se ha apreciado un 27% respecto del billete estadounidense. Esto ha perjudicado la competitividad de muchas empresas exportadoras europeas, aunque también le quitó presión inflacionista a la eurozona.
El euro había venido subiendo esta semana y atravesar su propio techo era cuestión de tiempo, ya que el dólar se muestra incapaz de cobrar impulso. Según operadores, existe la sensación de que el gobierno estadounidense está cómodo con el debilitamiento de su moneda. "Pienso que es una cuestión de la debilidad del dólar; detrás de él no hay noticias de fundamentos económicos realmente fuertes", dijeron estrategas de ABN Amro. (Reuter/Télam)







