10 Noviembre 2010 Seguir en 
WASHINGTON.- El ex presidente estadounidense George W. Bush presentó ayer sus memorias, en las que defendió el uso de la tortura en los interrogatorios y afirmó que gracias a su invasión, Irak es un país "mejor" en la actualidad.
El ex mandatario brindó una entrevista a la cadena de noticias estadounidense NBC como forma de promocionar el libro titulado "Decision Points", en el que también reconoce haber consultado a los Servicios de Inteligencia la viabilidad para atacar a Irán y a Siria.
En la entrevista, el ex mandatario no dudó en abordar la autorización que dio a sus soldados para que utilicen métodos de tortura para conseguir información y lo justificó de un modo particular. "No hay duda de que el procedimiento (la tortura) era duro, pero expertos médicos aseguraron a la CIA que no producía daños permanentes. Hubiera preferido tomar la información de otra forma", aseguró Bush.
Consideró también que usar esas técnicas ayudó a salvar vidas. Específicamente, los métodos usados eran el "submarino seco" -se tapa la cabeza del detenido con una bolsa de plástico hasta causarle ahogamiento- y el "submarino mojado" -se le sumerge la cabeza en agua hasta producir igual efecto-.
Otra de las consecuencias que trajo el atentado del 11S fue la decisión de invadir Irak para destruir las supuestas armas de destrucción masiva que tenía el gobierno local. Saddam Hussein fue derrocado y ahorcado, y EEUU implantó una democracia en la región, pero las armas nunca aparecieron y la Casa Blanca tuvo que reconocer que las informaciones sobre su existencia eran erróneas.
En el libro puesto en venta ayer, y por el cual cobró U$S 7 millones, Bush señaló que tuvo la intención de atacar Irán y Siria, pero que desistió luego de que la CIA dijera que esas operaciones no eran viables.
Pese a haber inculpado al saudita Osama Bin Laden y al gobierno talibán de Afganistán por el ataque, su gobierno nunca pudo dar con ellos, aunque Bush afirmó que los forzó a "cambiar la manera de viajar, de operar y de comunicarse". Pese a ello, en su libro, reconoció que el peor momento de sus mandatos fue el paso del huracán "Katrina", que mató a 1.800 personas en los barrios más pobres de Nueva Jersey, en 2005.
Bush calificó como "líder visionario" al ex jefe de gobierno español José María Aznar por su "sólido apoyo" a la guerra de Irak; y al presidente de Venezuela, Hugo Chávez, como un "dictador antiestadounidense" similar a su par de Zimbabwe, Robert Mugabe, que está llevando a su país a la "ruina" .
Los críticos ya señalaron que, con sus memorias, Bush no quiso dar respuestas a cuestiones clave de su política, sino modelar su imagen para los libros de historia. (AFP-Reuters-DPA)
El ex mandatario brindó una entrevista a la cadena de noticias estadounidense NBC como forma de promocionar el libro titulado "Decision Points", en el que también reconoce haber consultado a los Servicios de Inteligencia la viabilidad para atacar a Irán y a Siria.
En la entrevista, el ex mandatario no dudó en abordar la autorización que dio a sus soldados para que utilicen métodos de tortura para conseguir información y lo justificó de un modo particular. "No hay duda de que el procedimiento (la tortura) era duro, pero expertos médicos aseguraron a la CIA que no producía daños permanentes. Hubiera preferido tomar la información de otra forma", aseguró Bush.
Consideró también que usar esas técnicas ayudó a salvar vidas. Específicamente, los métodos usados eran el "submarino seco" -se tapa la cabeza del detenido con una bolsa de plástico hasta causarle ahogamiento- y el "submarino mojado" -se le sumerge la cabeza en agua hasta producir igual efecto-.
Otra de las consecuencias que trajo el atentado del 11S fue la decisión de invadir Irak para destruir las supuestas armas de destrucción masiva que tenía el gobierno local. Saddam Hussein fue derrocado y ahorcado, y EEUU implantó una democracia en la región, pero las armas nunca aparecieron y la Casa Blanca tuvo que reconocer que las informaciones sobre su existencia eran erróneas.
En el libro puesto en venta ayer, y por el cual cobró U$S 7 millones, Bush señaló que tuvo la intención de atacar Irán y Siria, pero que desistió luego de que la CIA dijera que esas operaciones no eran viables.
Pese a haber inculpado al saudita Osama Bin Laden y al gobierno talibán de Afganistán por el ataque, su gobierno nunca pudo dar con ellos, aunque Bush afirmó que los forzó a "cambiar la manera de viajar, de operar y de comunicarse". Pese a ello, en su libro, reconoció que el peor momento de sus mandatos fue el paso del huracán "Katrina", que mató a 1.800 personas en los barrios más pobres de Nueva Jersey, en 2005.
Bush calificó como "líder visionario" al ex jefe de gobierno español José María Aznar por su "sólido apoyo" a la guerra de Irak; y al presidente de Venezuela, Hugo Chávez, como un "dictador antiestadounidense" similar a su par de Zimbabwe, Robert Mugabe, que está llevando a su país a la "ruina" .
Los críticos ya señalaron que, con sus memorias, Bush no quiso dar respuestas a cuestiones clave de su política, sino modelar su imagen para los libros de historia. (AFP-Reuters-DPA)






