06 Noviembre 2010 Seguir en 
SANTIAGO DE COMPOSTELA, España.- El Papa Benedicto XVI advirtió hoy a Europa que no permita que el materialismo oscurezca su herencia espiritual, en el inicio de su viaje relámpago a España en el que criticó indirectamente la ley sobre derecho al aborto del país.
La Iglesia Católica Romana española, cuya imagen fue manchada por su estrecha relación con Francisco Franco durante los 36 años de su dictadura, ha chocado con el Gobierno socialista del primer ministro José Luis Rodríguez Zapatero por los derechos otorgados a los homosexuales y por la ley del aborto.
"También yo quisiera invitar a España y a Europa a edificar su presente y a proyectar su futuro desde la verdad auténtica del hombre", afirmó el Papa al inicio su viaje de 32 horas en la capital gallega.
Benedicto XVI, en su segundo viaje a España desde que fue elegido Papa el 2006, fue recibido por el príncipe Felipe y por la princesa Letizia en Santiago de Compostela, importante destino de peregrinaje desde tiempos medievales.
El Papa afirmó que la libertad debía basarse en "justicia para todos, empezando por los más pobres y por los más indefensos", en una clara referencia al aborto.
El aborto fue legalizado por el Gobierno actual durante las primeras 14 semanas del embarazo. Las menores sólo pueden abortar con el consentimiento de uno de sus padres.
Reevangelización
Uno de los temas principales del papado de Benedicto XVI ha sido lo que la Iglesia llama la "reevangelización" de Europa, un intento de llevar a las personas a sus raíces religiosas pese a vivir en sociedades altamente secularizadas.
Un 76 % de los 46 millones de personas que viven en España se consideran católicos, pero sólo un 15 % declara ir a misa, según un sondeo del Centro de Investigación Sociológica.
Una de las batallas principales entre el Gobierno español y la Iglesia Católica ha sido por los derechos de los homosexuales.
En el 2005 España se convirtió en el tercer país en legalizar el matrimonio gay. La legislación, promovida por Zapatero pese a la fiera oposición de la iglesia, permite que parejas casadas adopten niños, algo visto como un anatema por el Vaticano.
En Barcelona hubo una convocatoria a una manifestación pacífica de parejas homosexuales, que se besarán al paso de la comitiva del Vaticano.
Pero con el país tratando de salir de la recesión y con desempleo de un 20 por ciento, las críticas fueron también por el dinero gastado en seguridad y logística durante la visita papal.
En Barcelona, el Papa consagrará la famosa catedral de la Sagrada Familia, proyectada por Gaudí y que lleva en construcción desde 1882. (Reuters)
La Iglesia Católica Romana española, cuya imagen fue manchada por su estrecha relación con Francisco Franco durante los 36 años de su dictadura, ha chocado con el Gobierno socialista del primer ministro José Luis Rodríguez Zapatero por los derechos otorgados a los homosexuales y por la ley del aborto.
"También yo quisiera invitar a España y a Europa a edificar su presente y a proyectar su futuro desde la verdad auténtica del hombre", afirmó el Papa al inicio su viaje de 32 horas en la capital gallega.
Benedicto XVI, en su segundo viaje a España desde que fue elegido Papa el 2006, fue recibido por el príncipe Felipe y por la princesa Letizia en Santiago de Compostela, importante destino de peregrinaje desde tiempos medievales.
El Papa afirmó que la libertad debía basarse en "justicia para todos, empezando por los más pobres y por los más indefensos", en una clara referencia al aborto.
El aborto fue legalizado por el Gobierno actual durante las primeras 14 semanas del embarazo. Las menores sólo pueden abortar con el consentimiento de uno de sus padres.
Reevangelización
Uno de los temas principales del papado de Benedicto XVI ha sido lo que la Iglesia llama la "reevangelización" de Europa, un intento de llevar a las personas a sus raíces religiosas pese a vivir en sociedades altamente secularizadas.
Un 76 % de los 46 millones de personas que viven en España se consideran católicos, pero sólo un 15 % declara ir a misa, según un sondeo del Centro de Investigación Sociológica.
Una de las batallas principales entre el Gobierno español y la Iglesia Católica ha sido por los derechos de los homosexuales.
En el 2005 España se convirtió en el tercer país en legalizar el matrimonio gay. La legislación, promovida por Zapatero pese a la fiera oposición de la iglesia, permite que parejas casadas adopten niños, algo visto como un anatema por el Vaticano.
En Barcelona hubo una convocatoria a una manifestación pacífica de parejas homosexuales, que se besarán al paso de la comitiva del Vaticano.
Pero con el país tratando de salir de la recesión y con desempleo de un 20 por ciento, las críticas fueron también por el dinero gastado en seguridad y logística durante la visita papal.
En Barcelona, el Papa consagrará la famosa catedral de la Sagrada Familia, proyectada por Gaudí y que lleva en construcción desde 1882. (Reuters)






