Música e imágenes para homenajear a Vallejo
La Orquesta y el Coro Estables, dirigidos por José Luis Castiñeira de Dios, interpretaron fragmentos de la banda de sonido de "El rigor del destino". La película, de 1985, es una de las obras emblemáticas del cineasta tucumano. Una pantalla ubicada en el escenario exhibió momentos destacados del filme
06 Noviembre 2010 Seguir en 
La música siempre fue una fiel amante del cine. Aunque no sea protagonista, ella siempre está, al pie de cañón, acompañando cada lágrima y cada beso que regala la pantalla grande.
El jueves, en el Teatro San Martín se invirtieron los roles. La música se puso el traje de protagonista y así, de punta en blanco, le brindó un homenaje a su compañero de aventuras. Precisamente el cineasta Gerardo Vallejo, homenajeado por medio de la banda sonora de su película "El rigor del destino".
Mientras en una pantalla gigante se proyectaba un video con imágenes de los filmes que compiten en la V edición del Festival Tucumán Cine, se abrió el telón. Todavía acomodándose, la Orquesta y el Coro Estable de la provincia, se dispusieron a rendir su tributo musical al reconocido director tucumano.
"Me produce una gran satisfacción evocar esta obra que quedó marcada en la historia del cine argentino", destacó José Luis Castiñeira de Dios, responsable de dirigir la función y autor de la música. "Gerardo Vallejo fue un amigo, un compañero, un idealista que mostró a través de sus películas el amor por la cultura tucumana", resumió.
El concierto empezó con una equilibrada amalgama entre imágenes y sonido. Mientras la orquesta interpretaba los acordes de la banda sonora, por la pantalla ubicada arriba del escenario transitaban escenas de la película. Los solistas Roberto López, en guitarra, Silvia Arias, en quena y siku, y Ricardo Zanón en piano agregaron los toques necesarios para que la música y la imagen se fundieran en una misma sensación.
Suspenso y alegría
Como explicó al comienzo del concierto Castiñeira de Dios, el homenaje fue recorriendo distintos momentos de la película, recreados tanto con las imágenes como con la música. Ambas lograron representar el suspenso, la alegría y la melancolía de la obra de Vallejo por medio de un complejo trabajo que se robó todos los aplausos. Para la cuarta pieza se sumó la coplera de Amaicha del Valle Andrea Mamondes.
Con un sonido marcadamente norteño, la orquesta y el coro le agregaron tensión a las imágenes, que estallaron en el triste descenlace de la película.
El concierto duró sólo media hora. Pero ese tiempo bastó para que el público recordara los momentos y las sensaciones más fuertes que dejó la obra de Vallejo. Los aplausos cerraron un homenaje que pudo mostrar que, donde hubo fuego, hay cenizas.
La recordada realización de 1985 fue protagonizada por Carlos Carella, Víctor Laplace, Leonor Manso, Ana María Picchio y Alberto Benegas, entre otros. Contaba la historia del reencuentro de un niño con su abuelo, que le permitía recuperar la dramática historia de su padre.
El jueves, en el Teatro San Martín se invirtieron los roles. La música se puso el traje de protagonista y así, de punta en blanco, le brindó un homenaje a su compañero de aventuras. Precisamente el cineasta Gerardo Vallejo, homenajeado por medio de la banda sonora de su película "El rigor del destino".
Mientras en una pantalla gigante se proyectaba un video con imágenes de los filmes que compiten en la V edición del Festival Tucumán Cine, se abrió el telón. Todavía acomodándose, la Orquesta y el Coro Estable de la provincia, se dispusieron a rendir su tributo musical al reconocido director tucumano.
"Me produce una gran satisfacción evocar esta obra que quedó marcada en la historia del cine argentino", destacó José Luis Castiñeira de Dios, responsable de dirigir la función y autor de la música. "Gerardo Vallejo fue un amigo, un compañero, un idealista que mostró a través de sus películas el amor por la cultura tucumana", resumió.
El concierto empezó con una equilibrada amalgama entre imágenes y sonido. Mientras la orquesta interpretaba los acordes de la banda sonora, por la pantalla ubicada arriba del escenario transitaban escenas de la película. Los solistas Roberto López, en guitarra, Silvia Arias, en quena y siku, y Ricardo Zanón en piano agregaron los toques necesarios para que la música y la imagen se fundieran en una misma sensación.
Suspenso y alegría
Como explicó al comienzo del concierto Castiñeira de Dios, el homenaje fue recorriendo distintos momentos de la película, recreados tanto con las imágenes como con la música. Ambas lograron representar el suspenso, la alegría y la melancolía de la obra de Vallejo por medio de un complejo trabajo que se robó todos los aplausos. Para la cuarta pieza se sumó la coplera de Amaicha del Valle Andrea Mamondes.
Con un sonido marcadamente norteño, la orquesta y el coro le agregaron tensión a las imágenes, que estallaron en el triste descenlace de la película.
El concierto duró sólo media hora. Pero ese tiempo bastó para que el público recordara los momentos y las sensaciones más fuertes que dejó la obra de Vallejo. Los aplausos cerraron un homenaje que pudo mostrar que, donde hubo fuego, hay cenizas.
La recordada realización de 1985 fue protagonizada por Carlos Carella, Víctor Laplace, Leonor Manso, Ana María Picchio y Alberto Benegas, entre otros. Contaba la historia del reencuentro de un niño con su abuelo, que le permitía recuperar la dramática historia de su padre.

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