05 Noviembre 2010 Seguir en 
ATENAS.- La policía griega descubrió ayer en Atenas un nuevo paquete bomba, destinado a la embajada francesa, que fue desactivado sin causar daños.
El artefacto fue enviado por desconocidos con remito del arzobispado de Atenas. La embajada gala lo devolvió a la empresa de paquetería, donde fue desactivado de forma controlada por la policía, que acordonó la zona.
Otros tres paquetes sospechosos fueron detectados en una empresa de mensajería en Markopoulo, cerca de Atenas, así como ante un banco de la capital y frente al Parlamento. Según informaciones radiofónicas, se trató de una falsa alarma.
El paquete desactivado era similar a los 14 enviados desde el pasado lunes a diferentes embajadas en Atenas y a políticos como la canciller alemana, Angela Merkel.
La policía griega decretó además prisión preventiva para los dos sospechosos arrestados el miércoles, miembros de un grupo de extrema izquierda que podrían estar relacionados con los ataques. Los detenidos, de 22 y 24 años, aseguraron ante el juez y la fiscalía que no reconocerían el proceso. En el momento de su detención, portaban dos paquetes bombas, destinados a la embajada belga en Atenas y al presidente francés, Nicolás Sarkozy.
Los agentes continúan buscando a otros cinco sospechosos, relacionados con el grupo Conspiración de las Células de Fuego, que el año pasado llevó a cabo varios ataques contra edificios gubernamentales y de las Fuerzas de Seguridad. Según medios de comunicación, la policía registró sin éxito varias viviendas en los últimos días. Los agentes buscaron además información sobre los sospechosos puerta por puerta.
Los dos sospechosos detenidos el miércoles llevaban consigo cuatro llaves en el momento del arresto. La policía cree que pertenecen a refugios en los que el grupo radical podría haber fabricado las bombas.
Por otro lado, miembros de la policía alemana llegaron a Grecia para ayudar en las investigaciones, mientras continúa el embargo de 48 horas al envió al extranjero de paquetes por aire desde el país heleno. (DPA)
El artefacto fue enviado por desconocidos con remito del arzobispado de Atenas. La embajada gala lo devolvió a la empresa de paquetería, donde fue desactivado de forma controlada por la policía, que acordonó la zona.
Otros tres paquetes sospechosos fueron detectados en una empresa de mensajería en Markopoulo, cerca de Atenas, así como ante un banco de la capital y frente al Parlamento. Según informaciones radiofónicas, se trató de una falsa alarma.
El paquete desactivado era similar a los 14 enviados desde el pasado lunes a diferentes embajadas en Atenas y a políticos como la canciller alemana, Angela Merkel.
La policía griega decretó además prisión preventiva para los dos sospechosos arrestados el miércoles, miembros de un grupo de extrema izquierda que podrían estar relacionados con los ataques. Los detenidos, de 22 y 24 años, aseguraron ante el juez y la fiscalía que no reconocerían el proceso. En el momento de su detención, portaban dos paquetes bombas, destinados a la embajada belga en Atenas y al presidente francés, Nicolás Sarkozy.
Los agentes continúan buscando a otros cinco sospechosos, relacionados con el grupo Conspiración de las Células de Fuego, que el año pasado llevó a cabo varios ataques contra edificios gubernamentales y de las Fuerzas de Seguridad. Según medios de comunicación, la policía registró sin éxito varias viviendas en los últimos días. Los agentes buscaron además información sobre los sospechosos puerta por puerta.
Los dos sospechosos detenidos el miércoles llevaban consigo cuatro llaves en el momento del arresto. La policía cree que pertenecen a refugios en los que el grupo radical podría haber fabricado las bombas.
Por otro lado, miembros de la policía alemana llegaron a Grecia para ayudar en las investigaciones, mientras continúa el embargo de 48 horas al envió al extranjero de paquetes por aire desde el país heleno. (DPA)






