La ONU dispuso levantar las sanciones contra Irak

Bush también ganó la batalla diplomática y ahora tiene el control político y económico del país ocupado.

SUPERVIVENCIA. A falta de otro recurso, muchos iraquíes del sur venden casquetes de proyectiles que quedaron de los combates.
SUPERVIVENCIA. A falta de otro recurso, muchos iraquíes del sur venden casquetes de proyectiles que quedaron de los combates.
23 Mayo 2003
Nueva York.- El Consejo de Seguridad de la ONU aprobó casi por unanimidad el fin de las sanciones que pesaban sobre Irak desde 1990, con lo cual legitimó la ocupación de EE.UU. y Gran Bretaña en el país árabe. A cambio, logró la reincorporación de la ONU -mediante una pálida representación- al proceso de reconstrucción del país, siete semanas después del fin de la campaña de invasión militar.
Siria, único país árabe del Consejo de quince miembros, no participó de la votación. Su ausencia se consideró como abstención. El resto votó a favor del proyecto de resolución presentado por EE.UU. y Gran Bretaña, cuyos ejércitos derribaron el régimen de Saddam Hussein después de tres semanas de ataques.

Cúmulo de atribuciones
La flamante resolución 1.483 prevé que se levanten inmediatamente todas las sanciones, excepto las referidas a armamento, que la ONU impuso a Irak tras su invasión a Kuwait en agosto de 1990. Además, otorga a EE.UU. y Gran Bretaña la tutela de los ingresos por la venta del petróleo de Irak, la segunda reserva de crudo del mundo, a través de un Fondo de Desarrollo para la reconstrucción del país, hasta que tome posesión un gobierno iraquí elegido democráticamente. La resolución otorga a las fuerzas de ocupación el control de la economía y del futuro político del país.
Londres y Washington informarán al Consejo, cada tres meses, sobre la evolución de la situación en Irak. Según el diario "The New York Times", las atribuciones obtenidas por las potencias victoriosas van mucho más allá de todos los acuerdos internacionales comparables.
La resolución también invita a la ONU a que participe en la puesta en marcha del futuro gobierno con un "representante especial". Washington tiene en la mira como posible candidato para el puesto al diplomático brasileño Sergio Vieira de Mello, actual Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos.
Según analistas, la concesión a la ONU es intrascendente, ya que EE.UU. y Gran Bretaña podrán ejercer su derecho de veto ante cualquier planteo que se presente en su contra en el Consejo de Seguridad.
"Nos unimos para ayudar al pueblo iraquí, pero ello no significa olvidar las divergencias del pasado", advirtió el secretario de Estado de EE.UU., Colin Powell.
"Washington no castigará a Francia por su oposición a la guerra contra Irak, pero revisará su política con Francia", dijo. Powell viajó a París para participar en una cumbre de cancilleres del G-8 (siete países más industrializados más Rusia). (Télam-SNI)

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