04 Noviembre 2010 Seguir en 
ACAPULCO, México.- La pelea del narcotráfico tiñe de sangre el suelo mexicano y siembra el terror a lo largo y ancho del país. Hace unas horas se conoció otro video, también subido a YouTube, en el que dos presuntos sicarios confiesan el asesinato de 20 personas en Acapulco.
Según publicó el diario local Milenio, dos hombres con sus manos atadas aseguran que el resonado crimen fue cometido por "La familia Michoacana" e incluso dan nombres de los supuestos partícipes de la masacre. "Fue Tilde, Toribio, Picachu y Diego, por órdenes de Carlos Montemayor", confiesan los presuntos sicarios ante la pregunta de uno de los hombres armados.
La noticia se había conocido hace algunas semanas y difundida a través de un video en YouTube, donde hombres armados y encapuchados hacían confesar a un sujeto sobre el secuestro perpetrado en la ciudad mexicana de Acapulco. Tan importante resultó la grabación que el jueves pasado sirvió como prueba al tribunal que investiga la causa.
Esta no es la primera vez que las diferentes bandas del crimen organizado utilizan una plataforma de videos como YouTube. Anteriormente, otra "confesión", en la que se veía a un grupo de policías apuntando a un hombre secuestrado, fue utilizada para denunciar muertes y actos de corrupción en Ciudad Juárez.
La clandestinidad elegida tanto por los narcos, los paramilitares y el propio ejército encontró en las redes sociales una herramienta fundamental para testimoniar, aunque en muchos casos los confesores se encuentren privados de su libertad e incluso amenazados. (Especial)
Según publicó el diario local Milenio, dos hombres con sus manos atadas aseguran que el resonado crimen fue cometido por "La familia Michoacana" e incluso dan nombres de los supuestos partícipes de la masacre. "Fue Tilde, Toribio, Picachu y Diego, por órdenes de Carlos Montemayor", confiesan los presuntos sicarios ante la pregunta de uno de los hombres armados.
La noticia se había conocido hace algunas semanas y difundida a través de un video en YouTube, donde hombres armados y encapuchados hacían confesar a un sujeto sobre el secuestro perpetrado en la ciudad mexicana de Acapulco. Tan importante resultó la grabación que el jueves pasado sirvió como prueba al tribunal que investiga la causa.
Esta no es la primera vez que las diferentes bandas del crimen organizado utilizan una plataforma de videos como YouTube. Anteriormente, otra "confesión", en la que se veía a un grupo de policías apuntando a un hombre secuestrado, fue utilizada para denunciar muertes y actos de corrupción en Ciudad Juárez.
La clandestinidad elegida tanto por los narcos, los paramilitares y el propio ejército encontró en las redes sociales una herramienta fundamental para testimoniar, aunque en muchos casos los confesores se encuentren privados de su libertad e incluso amenazados. (Especial)






