01 Noviembre 2010 Seguir en 
WASHINGTON (De nuestro enviado especial, Fabio Ladetto).- Las remeras y gorras con consignas políticas de épocas electorales fueron reemplazadas por los disfraces característicos de Halloween: la "Noche de Brujas". Ocurre que la ciudad, donde pueden visitarse sedes de los tres Poderes del Estado, no cuenta con senadores en el Congreso y su único diputado tiene derecho a voz, pero no a voto. Entonces, los washingtonianos que sufragarán mañana se inscribieron en distritos vecinos. La normativa electoral estadounidense sólo obliga a que los electores se anoten, en cualquier Estado, sin que sea necesario que gestionen el cambio de domicilio. Según los cálculos más optimistas de operadores del Partido Demócrata, apenas 15.000 de los cerca de 580.000 ciudadanos que habitan la capital de EE.UU. recorrerán unos 500 kilómetros, entre ida y vuelta, hasta Virginia para menguar la derrota que sufrirían a manos del Partido Republicano. Todo indica que el presidente, Barack Obama, perderá el control de la Cámara de Representantes.






