LA GACETA en Washington

Las promesas incumplidas de Obama harán que los estadounidenses se queden en sus casas, en vez de ir a sufragar. De nuestro enviado especial, Fabio Ladetto.

CON TONO SARCASTICO. Barack Obama habla con el presentador y humorista Jon Stewart en el programa The Daily Show, en la noche del miércoles pasado. REUTERS
CON TONO SARCASTICO. Barack Obama habla con el presentador y humorista Jon Stewart en el programa "The Daily Show", en la noche del miércoles pasado. REUTERS
30 Octubre 2010
WASHINGTON, Estados Unidos.- Washington no vota el martes. Por lo menos, eso se respira en las anchas calles de esta capital, donde todo el mundo hace su vida común y corriente, y no hay ninguna señal de campaña proselitista para renovar el Parlamento donde el Partido Demócrata se juega, nada más y nada menos, que su mayoría en las bancas, con pocas posibilidades (ninguna según las encuestas) de mantenerla.

No hay pasacalles, afiches, y ni siquiera se reparten los famosos pins norteamericanos. Si la campaña electoral no está en las calles, se multiplica en los canales de televisión. El presidente Barack Obama participó frecuentemente en programas de distinto tenor (incluso de humor sarcástico) y hasta grabó un mensaje en castellano para los votantes de origen latino.

La situación social y económica en los Estados Unidos empeoró durante la gestión Obama, que no pudo cumplir muchas de sus promesas. La decepción no lleva tanto a cambiar el voto de demócrata a republicano, sino simplemente a quedarse en su hogar y no ir a sufragar.

Ese cambio de actitud era el distintivo cuando Obama empujó la ilusión de amplios sectores de la sociedad norteamericana de recuperar el protagonismo personal en la toma de decisiones. De recuperar esa chispa depende el futuro de los demócratas en el Parlamento. Por el momento, el entusiasmo se vive frente a las pantallas de televisión. LA GACETA ©

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