22 Mayo 2003 Seguir en 
YEDDA, Arabia Saudita.- Mientras la alarma contra ataques terroristas se extiende por varios países, la investigación de los recientes atentados suicidas registrados en Casablanca revela detalles sorprendentes. Según expertos, con cinco ataques ejecutados en apenas 15 minutos, las células extremistas marcaron un récord de coordinación en la historia del terrorismo. Por otra parte, los dos agresores que sobrevivieron a los ataques confesaron que no sabían que formaban parte de una acción múltiple, lo que refuerza la teoría de un cerebro coordinador.
Según expertos, en Marruecos no existe ninguna organización capaz de realizar un operativo terrorista de esta magnitud. Ello, y el perfil social de los 14 extremistas suicidas (todos ellos hombres criados en la miseria de los suburbios) da por segura la existencia de una mano extranjera y algunos dan por seguro que se trata de la red Al Qaeda.
Armas sofisticadas
Otro hecho llamativo para los investigadores es el tipo de explosivo que utilizaron los terroristas. Cada uno de ellos llevaba ocho kilos de explosivos adheridos a su cuerpo, que se accionaban desde una mochila que llevaban en el pecho. Las bombas eran caseras, según los análisis, hechas con pentritas y fertilizantes agrícolas de venta común, en una mezcla calculada para lograr la mayor deflagración. Además, el detonador era eléctrico y ponía en marcha una mecha de entre cinco y diez segundos. Según los investigadores, estos atentados presentan un alto grado de sofisticación, igual o mayor que el que mostraron los ataques aéreos suicidas del 11 de setiembre de 2001, contra el World Trade Center de Nueva York.
"Fábrica" de suicidas
Analistas coinciden en que ninguna organización radicalizada marroquí es capaz de emprender una acción de esta envergadura. Ello permite suponer a los agentes de Inteligencia occidentales que el terrorismo internacional está trabajando en los sectores más pobres de Marruecos para adoctrinar elementos y convertirlos en fanáticos. La policía de Arabia Saudita está interrogando a tres marroquíes arrestados esta semana que, según fuentes de seguridad, planeaban secuestrar un avión de pasajeros y estrellarlo en la ciudad de Yedda. Esta versión fue desmentida por el ministro del Interior saudí, príncipe Nayef, pero posteriormente la misma fuente de seguridad confirmó que los tres marroquíes planeaban un ataque suicida al estilo de los perpetrados el 11 de setiembre del 2001 en Estados Unidos, que dejaron unos 3.000 muertos. "Eso no es verdad. Los que fueron arrestados eran buscados por casos previos de seguridad", dijo Nayef sin dar más detalles. Sin embargo, un jerarca de los servicios sauditas de seguridad ratificó lo que otra fuente había dicho. "Estaban planeando un ataque suicida contra lugares emblemáticos sauditas", declaró. El reino árabe se halla en estado de alerta máximo. (Télam/Especial)
Según expertos, en Marruecos no existe ninguna organización capaz de realizar un operativo terrorista de esta magnitud. Ello, y el perfil social de los 14 extremistas suicidas (todos ellos hombres criados en la miseria de los suburbios) da por segura la existencia de una mano extranjera y algunos dan por seguro que se trata de la red Al Qaeda.
Armas sofisticadas
Otro hecho llamativo para los investigadores es el tipo de explosivo que utilizaron los terroristas. Cada uno de ellos llevaba ocho kilos de explosivos adheridos a su cuerpo, que se accionaban desde una mochila que llevaban en el pecho. Las bombas eran caseras, según los análisis, hechas con pentritas y fertilizantes agrícolas de venta común, en una mezcla calculada para lograr la mayor deflagración. Además, el detonador era eléctrico y ponía en marcha una mecha de entre cinco y diez segundos. Según los investigadores, estos atentados presentan un alto grado de sofisticación, igual o mayor que el que mostraron los ataques aéreos suicidas del 11 de setiembre de 2001, contra el World Trade Center de Nueva York.
"Fábrica" de suicidas
Analistas coinciden en que ninguna organización radicalizada marroquí es capaz de emprender una acción de esta envergadura. Ello permite suponer a los agentes de Inteligencia occidentales que el terrorismo internacional está trabajando en los sectores más pobres de Marruecos para adoctrinar elementos y convertirlos en fanáticos. La policía de Arabia Saudita está interrogando a tres marroquíes arrestados esta semana que, según fuentes de seguridad, planeaban secuestrar un avión de pasajeros y estrellarlo en la ciudad de Yedda. Esta versión fue desmentida por el ministro del Interior saudí, príncipe Nayef, pero posteriormente la misma fuente de seguridad confirmó que los tres marroquíes planeaban un ataque suicida al estilo de los perpetrados el 11 de setiembre del 2001 en Estados Unidos, que dejaron unos 3.000 muertos. "Eso no es verdad. Los que fueron arrestados eran buscados por casos previos de seguridad", dijo Nayef sin dar más detalles. Sin embargo, un jerarca de los servicios sauditas de seguridad ratificó lo que otra fuente había dicho. "Estaban planeando un ataque suicida contra lugares emblemáticos sauditas", declaró. El reino árabe se halla en estado de alerta máximo. (Télam/Especial)







