21 Mayo 2003 Seguir en 
BUENOS AIRES.- La tradicional publicidad en las competiciones de Fórmula 1 de todo el mundo, que asocian el cigarrillo con el triunfo, la velocidad, el deporte, la masculinidad y la seducción, será finalmente prohibida, entre otras medidas, por resolución del tratado internacional antitabaco que aprobaron hoy en Ginebra los 192 países que conforman la Organización Mundial de la Salud (OMS).
La nueva normativa, que no tiene antecedentes históricos, establece acuerdos en cuanto a pautas y prohibiciones publicitarias, debido a que la misma trasciende las fronteras y se instala en las pantallas televisivas o páginas gráficas de todo el mundo.
A su vez, el tratado establece que se deben retirar de los atados de cigarrillos las engañosas inscripciones de "suave" o "light" y obliga a los fabricantes a poner en los paquetes advertencias claramente visibles sobre los peligros que implica el hábito de fumar.
Se incluyen también medidas de inspección en los restaurantes para verificar la existencia de zonas para no fumadores y prohibe que en los países miembro de la OMS se vendan cigarrillos a menores de edad.
Este acuerdo internacional, destinado a restringir el consumo, "es un convenio marco para que cada país luego legisle en este sentido", dijo a Télam el especialista en antitabaquismo, medicina interna y neumonólogo, Fernando Bartolomé Verra, del Hospital de Clínicas, de la Capital Federal.
A partir de la firma de cada país -que tienen como lapso hasta el 30 de junio de 2004 para hacerlo- el convenio entrará en vigencia con la ratificación de por lo menos cuarenta países, tras lo cual el tema se discutirá a nivel nacional, donde se terminará de darle una forma local.
Tanto los miembros de la OMS cuanto distintos especialistas en la lucha contra el tabaquismo denominaron esta medida como "histórica", ya que se trata del primer tratado internacional sobre salud pública aprobado bajo el auspicio de la OMS."Como medida es excelente, ayuda a esta lucha contra el tabaquismo", enfatizó Verra al referirse a la trascendencia del acuerdo mundial, tras lo cual remarcó que "con este acuerdo es probable que haya un antes y un después".
Y añadió: "la lucha contra el tabaquismo es una de las mejores cosas que se puede hacer en salud pública; el tabaco enferma y mata a más gente que todas las otras drogas juntas y que el sida; el costo socioeconómico es muchísimo mayor".
Por su parte, Diego Perazzo, titular de de la Unión Antitabáquica Argentina (Uata) expresó a Télam que "es un paso histórico porque por primera vez en el mundo existe un contrato jurídico sanitario que va a permitir a nivel mundial que todos los países estén protegidos contra el daño del tabaco".
La trascendencia de la medida es aun mayor al verificar que países como Alemania y Estados Unidos, que mantienen sus reservas sobre las restricciones a la publicidad para el tabaco, también aprobaron el convenio.
No obstante, Perazzo recordó que "una cosa es la aprobación y otra cosa es la firma; se desconfía que el gobierno norteamericano firme", y agregó que "por suerte nuestro país lo aprobó, porque teníamos temor de que no lo haga".
Con respecto a las leyes que rigen en Argentina y la incidencia de esta nueva normativa, Verra precisó que "la OMS no baja líneas compulsivamente, dependerá de la voluntad que haya en el país".
En este sentido, añadió que "la última ley de Argentina data de comienzos de los '90 y hablaba de la prohibición de hacer publicidad, pero fue vetada por Carlos Menem. La vetó con el argumento de que había que consensuar una ley que convenga a la salud pública y a las tabacaleras".
"El problema -continuó- es que nosotros tenemos leyes, decretos y reglamentaciones que no se cumplen".
En la Argentina, "donde no tenemos estadísticas nacionales", dijo Verra, hay una prevalencia del hábito de fumar -según estudios que se hicieron en distintas regiones- de un 33 a un 35 por ciento en adultos.
"Ultimamente -acotó- se hizo una encuesta sobre 12 mil chicos de 14 a 18 años, en 5 provincias y ahí se observó que entre el 15 y 20 por ciento fuma regularmente".
El especialista enmarcó a la Argentina dentro de la relación despareja y "perversa" que hay entre los países denominados subdesarrollados con respecto a Europa y Estados Unidos, ya que en estas regiones, desde los años '60, comenzó a bajar el consumo hasta un 50 por ciento debido a las campañas y las acciones gubernamentales.
"Si uno observa la línea de consumo de tabaco, ve que en los países desarrollados disminuye y en los países subdesarrollados aumenta, y en la sumatoria global aumenta más de lo que disminuye", dijo Verra.
Así es como las industrias tabacaleras destinan su mayor producción y distribución a las regiones periféricas donde, según la OMS, se producirá más del 70 por ciento de las muertes previstas para los próximos años.
Frente a este panorama, los especialistas se mostraron con expectativas y esperanzas de que la nueva normativa permita avanzar en la lucha contra el tabaquismo.- (Télam)
La nueva normativa, que no tiene antecedentes históricos, establece acuerdos en cuanto a pautas y prohibiciones publicitarias, debido a que la misma trasciende las fronteras y se instala en las pantallas televisivas o páginas gráficas de todo el mundo.
A su vez, el tratado establece que se deben retirar de los atados de cigarrillos las engañosas inscripciones de "suave" o "light" y obliga a los fabricantes a poner en los paquetes advertencias claramente visibles sobre los peligros que implica el hábito de fumar.
Se incluyen también medidas de inspección en los restaurantes para verificar la existencia de zonas para no fumadores y prohibe que en los países miembro de la OMS se vendan cigarrillos a menores de edad.
Este acuerdo internacional, destinado a restringir el consumo, "es un convenio marco para que cada país luego legisle en este sentido", dijo a Télam el especialista en antitabaquismo, medicina interna y neumonólogo, Fernando Bartolomé Verra, del Hospital de Clínicas, de la Capital Federal.
A partir de la firma de cada país -que tienen como lapso hasta el 30 de junio de 2004 para hacerlo- el convenio entrará en vigencia con la ratificación de por lo menos cuarenta países, tras lo cual el tema se discutirá a nivel nacional, donde se terminará de darle una forma local.
Tanto los miembros de la OMS cuanto distintos especialistas en la lucha contra el tabaquismo denominaron esta medida como "histórica", ya que se trata del primer tratado internacional sobre salud pública aprobado bajo el auspicio de la OMS."Como medida es excelente, ayuda a esta lucha contra el tabaquismo", enfatizó Verra al referirse a la trascendencia del acuerdo mundial, tras lo cual remarcó que "con este acuerdo es probable que haya un antes y un después".
Y añadió: "la lucha contra el tabaquismo es una de las mejores cosas que se puede hacer en salud pública; el tabaco enferma y mata a más gente que todas las otras drogas juntas y que el sida; el costo socioeconómico es muchísimo mayor".
Por su parte, Diego Perazzo, titular de de la Unión Antitabáquica Argentina (Uata) expresó a Télam que "es un paso histórico porque por primera vez en el mundo existe un contrato jurídico sanitario que va a permitir a nivel mundial que todos los países estén protegidos contra el daño del tabaco".
La trascendencia de la medida es aun mayor al verificar que países como Alemania y Estados Unidos, que mantienen sus reservas sobre las restricciones a la publicidad para el tabaco, también aprobaron el convenio.
No obstante, Perazzo recordó que "una cosa es la aprobación y otra cosa es la firma; se desconfía que el gobierno norteamericano firme", y agregó que "por suerte nuestro país lo aprobó, porque teníamos temor de que no lo haga".
Con respecto a las leyes que rigen en Argentina y la incidencia de esta nueva normativa, Verra precisó que "la OMS no baja líneas compulsivamente, dependerá de la voluntad que haya en el país".
En este sentido, añadió que "la última ley de Argentina data de comienzos de los '90 y hablaba de la prohibición de hacer publicidad, pero fue vetada por Carlos Menem. La vetó con el argumento de que había que consensuar una ley que convenga a la salud pública y a las tabacaleras".
"El problema -continuó- es que nosotros tenemos leyes, decretos y reglamentaciones que no se cumplen".
En la Argentina, "donde no tenemos estadísticas nacionales", dijo Verra, hay una prevalencia del hábito de fumar -según estudios que se hicieron en distintas regiones- de un 33 a un 35 por ciento en adultos.
"Ultimamente -acotó- se hizo una encuesta sobre 12 mil chicos de 14 a 18 años, en 5 provincias y ahí se observó que entre el 15 y 20 por ciento fuma regularmente".
El especialista enmarcó a la Argentina dentro de la relación despareja y "perversa" que hay entre los países denominados subdesarrollados con respecto a Europa y Estados Unidos, ya que en estas regiones, desde los años '60, comenzó a bajar el consumo hasta un 50 por ciento debido a las campañas y las acciones gubernamentales.
"Si uno observa la línea de consumo de tabaco, ve que en los países desarrollados disminuye y en los países subdesarrollados aumenta, y en la sumatoria global aumenta más de lo que disminuye", dijo Verra.
Así es como las industrias tabacaleras destinan su mayor producción y distribución a las regiones periféricas donde, según la OMS, se producirá más del 70 por ciento de las muertes previstas para los próximos años.
Frente a este panorama, los especialistas se mostraron con expectativas y esperanzas de que la nueva normativa permita avanzar en la lucha contra el tabaquismo.- (Télam)







