21 Mayo 2003 Seguir en 
ANKARA.- Una mujer murió ayer al explotar una bomba en un bar de Ankara, la capital turca, y se cree que era una suicida de extrema izquierda cuyos explosivos detonaron accidentalmente. La explosión se registró poco después de las 9 y estremeció la cafetería de tres pisos frecuentada por estudiantes. Sólo hubo un herido tras el estallido, ya que en ese momentos había pocos clientes en el local.
Según un vocero policial, la mujer era presuntamente miembro del Partido Frente Revolucionario de Liberación del Pueblo (DHKP-C), la mayor facción de extrema izquierda de Turquía. Hierros retorcidos, cristales y madera quedaron diseminados frente a la entrada del local, en una congestionada calle de Ankara. Algunos testigos vieron entrar a una joven al baño de la cafetería, donde al parecer se produjo la explosión.
El factor iraquí
El DHKP-C había reivindicado una serie de pequeñas explosiones en un restaurante de comida rápida y en un hotel estatal en Estambul, el mes pasado, como acciones de protesta por la guerra en Irak. Nadie resultó herido en esos ataques. El DHKP-C también se atribuyó responsabilidad por un atentado suicida registrado en septiembre de 2001 en Estambul, que mató a dos policías y a un turista australiano, además del agresor. Este grupo ha realizado largas huelgas de hambre, en las que unas 60 personas murieron en protesta por las condiciones en las cárceles turcas. El año pasado, la Unión Europea declaró al DHKP-C como organización terrorista. Varios grupos guerrilleros, incluidos militantes de izquierda y rebeldes kurdos, han realizado ataques en años recientes contra objetivos civiles en Turquía.
Instigadores marroquíes
Los terroristas que el pasado viernes dejaron 41 muertos en una ola de ataques suicidas en Casablanca tenían, aparentemente, instigadores en Europa. Los autores intelectuales podrían ser marroquíes residentes en Bélgica y Holanda, dijo un vocero policial. Los 14 terroristas, de los cuales 12 murieron en los ataques, no estaban en condiciones de fabricar por sí mismos las bombas utilizadas en estos atentados, afirmó el portavoz. Las autoridades marroquíes han lanzado una intensa cacería humana para dar con los instigadores, de quienes se sospecha que durante la guerra en Afganistán combatieron del lado del régimen talibán. (Télam/Reuter)
Según un vocero policial, la mujer era presuntamente miembro del Partido Frente Revolucionario de Liberación del Pueblo (DHKP-C), la mayor facción de extrema izquierda de Turquía. Hierros retorcidos, cristales y madera quedaron diseminados frente a la entrada del local, en una congestionada calle de Ankara. Algunos testigos vieron entrar a una joven al baño de la cafetería, donde al parecer se produjo la explosión.
El factor iraquí
El DHKP-C había reivindicado una serie de pequeñas explosiones en un restaurante de comida rápida y en un hotel estatal en Estambul, el mes pasado, como acciones de protesta por la guerra en Irak. Nadie resultó herido en esos ataques. El DHKP-C también se atribuyó responsabilidad por un atentado suicida registrado en septiembre de 2001 en Estambul, que mató a dos policías y a un turista australiano, además del agresor. Este grupo ha realizado largas huelgas de hambre, en las que unas 60 personas murieron en protesta por las condiciones en las cárceles turcas. El año pasado, la Unión Europea declaró al DHKP-C como organización terrorista. Varios grupos guerrilleros, incluidos militantes de izquierda y rebeldes kurdos, han realizado ataques en años recientes contra objetivos civiles en Turquía.
Instigadores marroquíes
Los terroristas que el pasado viernes dejaron 41 muertos en una ola de ataques suicidas en Casablanca tenían, aparentemente, instigadores en Europa. Los autores intelectuales podrían ser marroquíes residentes en Bélgica y Holanda, dijo un vocero policial. Los 14 terroristas, de los cuales 12 murieron en los ataques, no estaban en condiciones de fabricar por sí mismos las bombas utilizadas en estos atentados, afirmó el portavoz. Las autoridades marroquíes han lanzado una intensa cacería humana para dar con los instigadores, de quienes se sospecha que durante la guerra en Afganistán combatieron del lado del régimen talibán. (Télam/Reuter)







