Dilma y Serra sabrán hoy quién recibirá los votos de Silva

Por Tatiana Gianini, periodista de la revista Exame. La candidata que quedó tercera en la primera vuelta anunciará su decisión y, aunque Dilma lidera las encuestas, su triunfo ya no es seguro.

17 Octubre 2010
SAN PABLO.- La decisión de los brasileños de contrariar todas las encuestas y forzar, con su voto, la segunda vuelta en Brasil no podría haber sido más problemática para la candidata oficialista, Dilma Rousseff, la misma que hasta poco tiempo tenía casi asegurada su victoria en la primera vuelta, gracias a su principal propuesta: dar continuidad a la gestión de Lula.

Tras perder el triunfo que parecía ser seguro, la campaña de Dilma vive ahora uno de sus peores momentos en la lucha por la presidencia. Según los sondeos más recientes, Rousseff da señales de haber perdido apoyo en la campaña de la segunda vuelta, en especial tras el surgimiento en las últimas semanas de una serie de noticias sobre su opinión en temas delicados en la sociedad brasileña, como el aborto y el matrimonio de los homosexuales, además del escándalo de corrupción ocurrido en la jefatura del Gabinete que dirigió Rousseff (su sucesora y ex colaboradora, Erenice Guerra, tuvo que dimitir por un presunto tráfico de influencias y abuso de poder).

La ventaja de la candidata oficialista frente a su opositor, José Serra, se ha reducido, y torna cada vez más difícil la decisión de la disputa de 31 de octubre. El sondeo divulgado el miércoles da cuenta de que Rousseff tiene el 53% de las intenciones de votos válidos contra el 47% de Serra. El primer sondeo tras la primera vuelta daba el 54% para Rousseff y el 46% para Serra.

Aunque las encuestas aún pronostican que Rousseff ganará las elecciones, la carrera por la presidencia está dando un vuelco, y crece la posibilidad de una virada de Serra. El opositor, que dice que Rousseff ofrece una política sin ideas propias, finalmente ha establecido una conexión más firme con sus electores. Uno de los factores que pueden determinar el cambio es el capital electoral de la ambientalista Marina Silva, del Partido Verde, que quedó fuera de la disputa por la presidencia, con un tercer lugar en la votación, pero resultó la gran vencedora de la jornada al pasar de figura secundaria en toda la campaña a la responsable por forzar una segunda vuelta. Según los analistas, los casi 20 millones de votos de la candidata verde defensora del medio ambiente ahora pasan a valer oro puro.

Su destino en la segunda vuelta será crucial en el pleito. La decisión acerca de un eventual apoyo del Partido Verde a los candidatos saldrá hoy y es aguardada con ansiedad, en especial por Serra, que podría ganar las elecciones con el apoyo de Silva.

Temiendo una retroceso aún mayor grande en la aprobación de la gente, la campaña de Rousseff ha vuelto a centrarse en la popularidad del presidente Lula. Según ha anticipado un reportaje publicado el viernes en el periódico Folha de São Paulo, el principal del país, la estrategia será volver a usar a Lula en los eventos de calle y en la televisión. Hasta ahora, el presidente había aparecido mucho menos en la campaña de la segunda vuelta, a diferencia de la primera.

Los rumbos de la elección en la nación sudamericana son cada vez menos previsibles. Y exactamente por eso la campaña con vistas a la elección final del 31 de octubre está en su mayor punto de inflexión.

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