"Las mujeres que aman de verdad se retiran en silencio"

Ellos no saben que sus esposas ya conocen sus infidelidades.

RECLAMO. Marta Salinas enfrentó a la amante de su esposo en la mina. TERRA.CL
RECLAMO. Marta Salinas enfrentó a la amante de su esposo en la mina. TERRA.CL
13 Octubre 2010
El milagro en el desierto de Atacama tiene también su lado mundano y pecaminoso. Distintos medios de prensa precisaron que mientras los mineros esperaban el rescate, sus mujeres, reunidas en el Campamento Esperanza, se trenzaban en peleas acreditándose derechos para cobrar compensaciones.

Al principio los enfrentamientos tenían como marco la especulación de que estaban muertos y luego, sabiendo que habían sobrevivido al derrumbe, la ambición dio paso al encono y al despecho contra los mineros "infieles".

Al menos cinco hombres tienen amantes, cuya existencia era ignorada por sus esposas. El caso testigo es el de Yonni Barrios Rojas (50 años), que enfrentará una situación incómoda al salir a la superficie. Marta Salinas (56), la esposa, tuvo una fuerte discusión con Susana Valenzuela (50), la amante, que había ido a rezar por él. Se conocieron allí y descubrieron la doble vida del minero. De la pelea se enteró hasta el presidente Sebastián Piñera.

Ni por la tele lo verá
Marta decidió no asistir al rescate de su esposo. "Estoy contenta porque se salvó; es un milagro de Dios. Pero no voy al rescate. El me lo pidió, pero resulta que también invitó a la otra señora y yo tengo decencia. La cosa es clara: ella o yo", reclamó. "No lo voy a ver ni por la tele. En las conversaciones por teléfono y en las cartas que me envió tengo claro que está bien y con eso me basta", añadió.

Otro caso difícil es el de Carlos Barrios. Tiene un hijo de cinco años con una mujer de la que no se separó legalmente y su novia, que conoció hace siete meses, está embarazada pero él no está enterado.

A otro minero, cuyo nombre se guardó reserva, lo disputan cuatro mujeres: su primera esposa, con la que no formalizó el divorcio; la segunda, con la que actualmente convive; la tercera con quien hace unos años tuvo un hijo, y una más que asegura tener una relación amorosa con él actualmente.

Las autoridades chilenas están pensando en cómo hallar la salida a estos culebrones amorosos. Lo más probable es que tendrán que preguntar a los propios mineros a qué mujer confiar el recibo de las compensaciones que pueden alcanzar miles de dólares.

"La base del conflicto es la cuestión financiera, lamentablemente. Unos mineros tuvieron hijos con diferentes mujeres y todas pretenden ahora recibir una compensación", señaló Marta Flores, trabajadora de la Cruz Roja Internacional en Chile. "Las mujeres que aman de verdad a sus hombres se retiraron en silencio para no causar dolor a la familia; pero otras provocan conflictos", agregó.

Los psicólogos encargados de infundirles ánimo a los mineros les ocultaron lo que está pasando en la superficie. Chequearon las cartas que recibieron para no aumentar la zozobra en ellos.

"En La Moneda (la Casa de Gobierno chilena) conocen mi problema y la Primera Dama (Cecilia Morel) me dijo que no era mala mi decisión de no ir a la mina y dejar que vaya ella (por Valenzuela) tranquilamente", resaltó Marta Salinas.

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