Ocho de cada 10 diabéticos mueren a raíz de males coronarios o accidente cerebrovascular
La realidad actual de la enfermedad se analizará en el XVII Congreso Argentino de Diabetes a realizarse del 21 al 23 en Mar del Plata. En 2030 habrá 366 millones de afectados. La falta de control acarrea graves complicaciones micro y macro vasculares.
PREVENCIÓN. Realizarse periódicamente un control del nivel de azúcar en sangre y un chequeo médico clínico ayudan la detección precoz de males. LA GACETA / JOSE NUNO
12 Octubre 2010 Seguir en 

La diabetes es una epidemia mundial. Según datos de la Organización Mundial de la Salud, en el año 2000 existían 120 millones de diabéticos, y se espera que 366 millones de personas convivan con la enfermedad para el 2030. Esta realidad se potencia porque está estrechamente asociada a la epidemia de obesidad que crece en el mundo, y mas aún cuando obesidad, insulino resistencia y diabetes van de la mano.
Este será uno de los temas que analizarán los profesionales argentinos y extranjeros durante el XVII Congreso Argentino de Diabetes que organiza la Sociedad Argentina de Diabetes (SAD), y que se desarrollará entre el jueves 21 y el sábado 23 en el Gran Hotel Provincial de Mar del Plata.
No es algo leve
La diabetes no es una enfermedad leve. La hiperglucemia crónica (glucemias mayores a 100- 140mg/dl) por falta de control y tratamiento adecuado, determinan el terreno para desarrollar las complicaciones microvasculares (retinopatía diabética y su secuela mas temida la ceguera; nefropatía que en su evolución determina la necesidad de diálisis; y neuropatía ya sea periférica o autonómica que se expresa de distintas formas: disfunción eréctil, diarreas, retención urinaria, predisponiendo a las lesiones en miembros inferiores).
Sin embargo las principales lesiones son las que afectan los grandes vasos, macrovasculares, responsables de enfermedad cerebrovascular, coronaria y de miembros inferiores. La presencia de ambas en miembros inferiores es la mayor causa de amputaciones no traumáticas. Ocho de cada diez diabéticos mueren a causa de eventos cardiovasculares, ya que tienen de dos a cuatro veces incrementada la mortalidad debido a infarto de miocardio y los accidentes cerebrovasculares.
Serie de trastornos
Pero la diabetes, junto a otros factores de riesgo acompañantes, en particular: obesidad, hipertensión arterial y alteraciones lipídicas potencian el estrés oxidativo y la disfunción endotelial, la inflamación y respuesta inmunitaria y los trastornos pro coagulantes acelerando el proceso de aterosclerosis responsable de las enfermedades cardiovasculares y del daño macrovascular.
Diagnóstico no invasivo
Existen distintas técnicas de diagnóstico no invasivas para detectar tales enfermedades cardiovasculares, entre las que se destacan: la ergometría, la perfusión con radionucleidos, el ecocardiograma con apremios, la tomografía con cortes múltiples y la resonancia nuclear magnética. Estos estudios permiten poner en evidencia la presencia de isquemia miocárdica e inferir la enfermedad coronaria.
La modalidad de estudio y cuales de estas pruebas deben ser utilizadas depende de una multiplicidad de factores a determinar en cada situación en particular.
La detección a tiempo de la patología pone en evidencia dos conceptos fundamentales:
1) La prevención a través de un diagnóstico precoz de la diabetes y de los demás factores de riesgo permite un adecuado e intensivo tratamiento.
2) El control periódico del paciente diabético -al menos una vez al año- para detectar en forma precoz las posibles complicaciones micro o macrovasculares, evitan llegar a las consecuencias mas graves: amputación de miembros o ACV, por ejemplo.
Este será uno de los temas que analizarán los profesionales argentinos y extranjeros durante el XVII Congreso Argentino de Diabetes que organiza la Sociedad Argentina de Diabetes (SAD), y que se desarrollará entre el jueves 21 y el sábado 23 en el Gran Hotel Provincial de Mar del Plata.
No es algo leve
La diabetes no es una enfermedad leve. La hiperglucemia crónica (glucemias mayores a 100- 140mg/dl) por falta de control y tratamiento adecuado, determinan el terreno para desarrollar las complicaciones microvasculares (retinopatía diabética y su secuela mas temida la ceguera; nefropatía que en su evolución determina la necesidad de diálisis; y neuropatía ya sea periférica o autonómica que se expresa de distintas formas: disfunción eréctil, diarreas, retención urinaria, predisponiendo a las lesiones en miembros inferiores).
Sin embargo las principales lesiones son las que afectan los grandes vasos, macrovasculares, responsables de enfermedad cerebrovascular, coronaria y de miembros inferiores. La presencia de ambas en miembros inferiores es la mayor causa de amputaciones no traumáticas. Ocho de cada diez diabéticos mueren a causa de eventos cardiovasculares, ya que tienen de dos a cuatro veces incrementada la mortalidad debido a infarto de miocardio y los accidentes cerebrovasculares.
Serie de trastornos
Pero la diabetes, junto a otros factores de riesgo acompañantes, en particular: obesidad, hipertensión arterial y alteraciones lipídicas potencian el estrés oxidativo y la disfunción endotelial, la inflamación y respuesta inmunitaria y los trastornos pro coagulantes acelerando el proceso de aterosclerosis responsable de las enfermedades cardiovasculares y del daño macrovascular.
Diagnóstico no invasivo
Existen distintas técnicas de diagnóstico no invasivas para detectar tales enfermedades cardiovasculares, entre las que se destacan: la ergometría, la perfusión con radionucleidos, el ecocardiograma con apremios, la tomografía con cortes múltiples y la resonancia nuclear magnética. Estos estudios permiten poner en evidencia la presencia de isquemia miocárdica e inferir la enfermedad coronaria.
La modalidad de estudio y cuales de estas pruebas deben ser utilizadas depende de una multiplicidad de factores a determinar en cada situación en particular.
La detección a tiempo de la patología pone en evidencia dos conceptos fundamentales:
1) La prevención a través de un diagnóstico precoz de la diabetes y de los demás factores de riesgo permite un adecuado e intensivo tratamiento.
2) El control periódico del paciente diabético -al menos una vez al año- para detectar en forma precoz las posibles complicaciones micro o macrovasculares, evitan llegar a las consecuencias mas graves: amputación de miembros o ACV, por ejemplo.
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