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12 Octubre 2010
LA EXPLOTACIÓN LABORAL, EN LA INTRO DE LOS SIMPONS
El grafitero Bansky puso su particular sello a la introducción del último
capítulo de los Simpsons, emitido en la noche del domingo en Estados
Unidos, con unas imágenes que han desatado polémica. En lugar del
tradicional gag del sofá, cuando la familia Simpson se reúne ante el
televisor, lo que ve es una sombría secuencia con decenas de trabajadores
asiáticos fabricando réplicas y dibujando viñetas de Homero, March,
Bart, Lisa y Maggie. A lo largo de los pocos minutos que dura la
secuencia se ve cómo los mal pagados operarios rellenan las figuras de
los Simpsons con pelo de gatos muertos o usan el cuerno de un
maltrecho unicornio para perforar los DVD. Ratas, niños explotados y
sustancias tóxicas son otros de los elementos que aparecen. Bansky se
inspiró para la secuencia en informaciones sobre cómo se realiza parte de
la animación y el merchandising de la serie en una fábrica coreana. El
productor de los Simpsons, Al Jean, se tomó la polémica con calma: “esto
es lo que pasa cuando uno externaliza”, dijo, con ironía.

IRÁN APRESÓ A PERIODISTAS QUE ENTRARON COMO TURISTAS
Irán detuvo a dos periodistas extranjeros que trabajaban sin
acreditación, comunicó el portavoz judicial iraní, Gholam Hussein
Mohseni Edzehi. Al parecer se trata de un periodista y un fotógrafo de la
publicación alemana “Bild am Sonntag”, que llegaron como turistas para
entrevistar en la provincia de Azerbayán, al hijo de la iraní Sakineh
Mohammad Ashtiani, condenada a morir lapidada. A su vez, la
corresponsal del diario español El País Ángeles Espinosa tendrá que
abandonar la República Islámica antes de dos semanas. El diario
informó que Espinosa, que estaba acreditada en Irán desde hace cinco
años, fue detenida en Qom en julio pasado cuando salía de entrevistar a
Ahmad Montazerí, el hijo del gran ayatolá disidente fallecido el año
pasado, y desde entonces se le retiró la tarjeta de periodista.

COMIENZAN A INVESTIGAR ATENTADO DEL 7-J DE LONDRES
Más de cinco años después de los atentados terroristas que sacudieron el
metro de Londres el 7 de julio de 2005, comenzó ayer una investigación
sobre el trabajo policial y de los servicios secretos para responder la
pregunta que muchos familiares de las víctimas siguen haciéndose:
¿podían haberse evitado? El atentado dejó 52 muertos y 700 heridos.

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