YouTube y el aborto complican a Dilma Rousseff

El triunfo de la lulista ahora está en duda. Brian Winter - columnista de Reuters.

ESTRATEGIA. Rousseff fue a una misa católica, en Aparecida do Norte. REUTERS
ESTRATEGIA. Rousseff fue a una misa católica, en Aparecida do Norte. REUTERS
12 Octubre 2010
SAO PAULO.- Hace tres semanas parecía ser un triunfo seguro de la candidata oficialista, Dilma Rousseff. Ahora ya no: crece la inquietud por sus cambios de opinión en temas sociales y un caso de corrupción en su entorno. Rousseff aún tiene una ventaja clara de ocho puntos porcentuales sobre su rival, el opositor José Serra, para luchar por la presidencia de Brasil en la segunda vuelta del 31 de octubre. Pero el tono combativo que usaron en un debate televisivo el domingo mostró que, para ambos, el resultado está en duda.

Rousseff, enojada por el surgimiento de temas como el aborto y su fe en Dios, por momentos parecía la menos favorita al puesto, acusó a Serra de mentir y calumniar para achicar una diferencia que llegó a 20 puntos porcentuales a fines de agosto. "Usted tiene que tener cuidado de no quedar como que tiene mil caras", dijo, mientras lo apuntaba con el dedo. El mayor problema de Rousseff es que la campaña se alejó de los temas fuertes de su partido, como los buenos resultados en materia económica en los últimos ocho años, cuando 20 millones de brasileños salieron de la pobreza y el país se convirtió en uno de los mimados de los inversores externos.

A su vez, Serra, con una energía y una confianza que no había mostrado hasta ahora, insistió en las contradictorias declaraciones de su rival en temas sociales.

Rousseff se desdijo de comentarios que formuló en entrevistas pasadas en las que apoyó la despenalización del aborto. Las imágenes se convirtieron en un furor en YouTube en Brasil y llevaron a votantes cristianos evangélicos y católicos a cambiar su opinión en los días finales de la primera ronda electoral. La estrategia de Serra ahora es usar esas declaraciones no sólo para generar más dudas entre los votantes, sino también para calificar a Rousseff, una ex guerrillera marxista que compite por primera vez en una elección, como una mentirosa y radical. "Esto no es una calumnia. Son cosas que dijo y tiene que hacerse responsable de ellas", respondió Serra. Tras una discusión en la que la voz de Rousseff se quebró de la furia, Serra miró a la cámara, sonrió y dijo serenamente: "tengo que decir, estoy sorprendido por su agresividad. Está mostrando quién es realmente, ¿no es cierto?". Rousseff intentará presentar la elección como un referendo sobre el gobierno de Lula por sobre el de su antecesor, Fernando Henrique Cardoso.

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