18 Mayo 2003 Seguir en 
JERUSALEN.- El primer ministro israelí, Ariel Sharon, y su colega palestino, Mahmoud Abbas, sostuvieron anoche las conversaciones de más alto nivel en dos años en Medio Oriente, horas después de que un atacante suicida mató a un colono y a su esposa en la ciudad cisjordana de Hebrón. Casi al mismo tiempo, un militante palestino murió bajo fuego israelí en Gaza. Otros incidentes registrados en la Franja de Gaza entre civiles palestinos y soldados israelíes remarcan las dificultades que Sharon y Abbas enfrentan en su diálogo sobre el plan de paz respaldado por Estados Unidos, que ya ha provocado graves discrepancias entre ambas partes.
Hasta ahora, pocos auguran éxito al plan de paz de tres fases -basado en mutuas concesiones- que debería desembocar en la creación de un Estado palestino independiente en 2005.
Lejos de una línea común
El encuentro de anoche se produjo con poca expectativa de algún anuncio importante después de 31 meses de violencia, lo que ha socavado la confianza. Las posiciones de partida de ambos lados se hallan muy alejadas. Mientras Israel insta a Abbas a un inmediato fin de los atentados terroristas, la parte palestina exige que Israel acepte sin modificaciones el "mapa de ruta", el plan de paz para Medio Oriente del "Cuarteto" (EE.UU. Unión Europea, Naciones Unidas y Rusia). Además, los palestinos reclaman que Israel ponga fin a las muertes selectivas de presuntos terroristas palestinos, a la destrucción de sus viviendas y al cierre de los territorios palestinos. Por esa razón, las expectativas vinculadas al encuentro son escasas. La Autoridad Nacional Palestina (ANP) ya aceptó el plan de paz. En cambio, Israel no ha fijado su posición y quiere modificar 13 puntos. El gabinete palestino subrayó que no está dispuesto a que se realicen modificaciones. El canciller palestino, Nabil Shaath, describió el encuentro entre Sharon y Abbas como un último intento de convencer al primer ministro israelí de la necesidad de cumplir con las concesiones que fija el "mapa". (Télam/Reuter)
Hasta ahora, pocos auguran éxito al plan de paz de tres fases -basado en mutuas concesiones- que debería desembocar en la creación de un Estado palestino independiente en 2005.
Lejos de una línea común
El encuentro de anoche se produjo con poca expectativa de algún anuncio importante después de 31 meses de violencia, lo que ha socavado la confianza. Las posiciones de partida de ambos lados se hallan muy alejadas. Mientras Israel insta a Abbas a un inmediato fin de los atentados terroristas, la parte palestina exige que Israel acepte sin modificaciones el "mapa de ruta", el plan de paz para Medio Oriente del "Cuarteto" (EE.UU. Unión Europea, Naciones Unidas y Rusia). Además, los palestinos reclaman que Israel ponga fin a las muertes selectivas de presuntos terroristas palestinos, a la destrucción de sus viviendas y al cierre de los territorios palestinos. Por esa razón, las expectativas vinculadas al encuentro son escasas. La Autoridad Nacional Palestina (ANP) ya aceptó el plan de paz. En cambio, Israel no ha fijado su posición y quiere modificar 13 puntos. El gabinete palestino subrayó que no está dispuesto a que se realicen modificaciones. El canciller palestino, Nabil Shaath, describió el encuentro entre Sharon y Abbas como un último intento de convencer al primer ministro israelí de la necesidad de cumplir con las concesiones que fija el "mapa". (Télam/Reuter)







