La amante de Kennedy que nadie conocía

Marion dejó la Casa Banca cuando terminó sus estudios en octubre de 1963, un mes antes de que Kennedy fue asesinado.

LA EX BECARIA. Mimi mantuvo durante cuatro décadas su secreto.
LA EX BECARIA. Mimi mantuvo durante cuatro décadas su secreto.
17 Mayo 2003
Nueva York.- "Yo soy Mimi", dijo escuetamente a los periodistas a la salida de la iglesia de Upper East Side, en Manhattan. Pasará mucho tiempo hasta que Marion Fahnestock pueda volver a servir como voluntaria de la iglesia sin que la gente gire para mirarla y los periodistas la acechen en la calle. A los 60 años, Marion pensaba llevarse a la tumba el secreto de haber sido amante del presidente John Fitzgerald Kennedy. Su esposo, ya fallecido, nunca lo supo, y cuando les contó a sus hijas aquella aventura de estudiante de 19 años sintió que se sacaba "un gran peso de encima", declaró.
Durante 41 años, Marion -hoy una todavía atractiva abuela que lleva una vida acomodada en Upper East Side- guardó su secreto. Pero ni bien el historiador Robert Dalleck reveló en el libro "Una vida inacabada" que Bill Clinton no fue el primero en tener relaciones amorosas con una becaria en la Casa Blanca -en referencia a Monica Lewinsky-, los reporteros ubicaron en 48 horas a Mimi. Robert Dallek, un profesor de la Universidad de Boston especializado en la historia de la presidencia y autor de una monumental biografía de Lyndon B. Johnson, hace referencia a una misteriosa becaria "alta, esbelta, hermosa", que trabajó durante dos veranos en la Casa Blanca pese a que no sabía ni escribir a máquina. Debía nombrar a Mimi en su libro, porque Kennedy no sólo mantuvo con ella una relación relativamente larga, sino que viajaba con ella en el avión presidencial, e incluso la llevó como invitada a una cumbre en las Bahamas con el entonces primer ministro británico, Harold MacMillan. "Si paso tres días sin hacer el amor sufro terribles dolores de cabeza", se justificó entonces el mandatario ante MacMillan.

Una larga lista
Se sabe que Kennedy tenía una larga lista de amantes: Marylin Monroe; Pamela Turnure, secretaria de su esposa Jackie; dos secretarias de la Casa Blanca conocidas como Fiddle y Faddle, que se alternaban para "relajar" a Kennedy; Judith Campbell, amante también del mafioso Sam Giancana y otras. Ahora los periodistas rastrean la vida de Mimi. Después de todo, fue amante de un presidente en medio de la crisis de Cuba, que amenazaba con terminar en guerra atómica. Marion dejó la Casa Banca cuando terminó sus estudios en octubre de 1963, un mes antes de que Kennedy fue asesinado en Dallas, Texas.
Cinco años después de que los medios estadounidenses bautizaron irónicamente el despacho oval con el nombre de "oral office", la opinión pública estadounidense parece haber olvidado la saturación a la que se llegó en aquel entonces con el tema "sexo y poder". (DPA)

Tamaño texto
Comentarios