28 Septiembre 2010 Seguir en 
Divididos es una banda cara y pretenciosa. No sólo su caché es elevado, sino que sus requerimientos técnicos son innegociables. Es algo que lo saben sus seguidores, productores, periodistas y cualquier persona vinculada a los espectáculos masivos del país.
El calificativo de "aplanadora del rock" no responde sólo a cómo tocan o el tipo de música que hacen, sino a la perfección de su potente sonido y puesta en escena. Es algo que se vivió en Amaicha del Valle en 2006 y en cada recital suyo en estadios y clubes de cualquier lugar del país. Justifica su precio con creces.
Desde principios del año la posibilidad de que el trío actuara en el Septiembre Musical estaban latentes. Hace más dos meses la banda envió su rider técnico (listado de necesidades). Y cinco días antes del show anunciado con bombos y platillos, el Ente Cultural descubrió que no podría cumplir con esos requisitos.
Así, el Septiembre Musical se acerca a su finalización sin haber ofrecido espectáculos masivos en su 50 aniversario. Hubo recitales en plazas, salas y teatros. Se abarcaron casi todos los gustos y posibilidades con varias propuestas interesantes, aunque casi todas destinadas a pocos (hubo excepciones que sirvieron para confirmar la regla). Faltó fervor popular en las calles.
Es una sensación que se agiganta al recordar las intensas jornadas del 9 y 10 de julio, en las que miles (muchos miles) de tucumanos bailaron y celebraron en la plaza en la fiesta organizada por Cultura de la Nación.
Otra vez será...
El calificativo de "aplanadora del rock" no responde sólo a cómo tocan o el tipo de música que hacen, sino a la perfección de su potente sonido y puesta en escena. Es algo que se vivió en Amaicha del Valle en 2006 y en cada recital suyo en estadios y clubes de cualquier lugar del país. Justifica su precio con creces.
Desde principios del año la posibilidad de que el trío actuara en el Septiembre Musical estaban latentes. Hace más dos meses la banda envió su rider técnico (listado de necesidades). Y cinco días antes del show anunciado con bombos y platillos, el Ente Cultural descubrió que no podría cumplir con esos requisitos.
Así, el Septiembre Musical se acerca a su finalización sin haber ofrecido espectáculos masivos en su 50 aniversario. Hubo recitales en plazas, salas y teatros. Se abarcaron casi todos los gustos y posibilidades con varias propuestas interesantes, aunque casi todas destinadas a pocos (hubo excepciones que sirvieron para confirmar la regla). Faltó fervor popular en las calles.
Es una sensación que se agiganta al recordar las intensas jornadas del 9 y 10 de julio, en las que miles (muchos miles) de tucumanos bailaron y celebraron en la plaza en la fiesta organizada por Cultura de la Nación.
Otra vez será...
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