Según Chávez, en la elección se puso en juego el futuro: "la patria socialista o la no patria"

Las primeras evaluaciones indicaban que la oposición podría terminar con la hegemonía oficial al obtener un tercio de los escaños . "Se impondrá la voz del pueblo", dijo el optimista mandatario venezolano. El Presidente aguardaba consolidar con una victoria el proceso al socialismo.

PROTAGONISTA. El bolivariano juega parte de su poder político en los comicios de renovación parlamentaria.
PROTAGONISTA. El bolivariano juega parte de su poder político en los comicios de renovación parlamentaria.
27 Septiembre 2010
CARACAS.- "El pueblo está hablando y estoy seguro de que se impondrá la voz del pueblo", dijo Chávez, con aire tranquilo tras depositar ayer su voto en un barrio popular de Caracas. El jefe de Estado se felicitó por la alta participación que según él -y miembros del Centro Electoral- superará el 70%, en una jornada en la que más de 17,5 millones de venezolanos fueron convocados a elegir a 165 diputados de la Asamblea Nacional (Parlamento).

Anoche Venezuela esperaba en calma el resultado de la elección, en la que Chávez busca renovar el poder legislativo y contener el avance de la oposición y relanzar su popularidad de cara a las presidenciales de 2012.

La jornada se desarrolló con normalidad y buen clima en casi todo el territorio nacional, con algunas lluvias dispersas en Estados del noroccidente tras el fuerte temporal que sacudió a la nación caribeña en los últimos días.

"El proceso electoral transcurrió con alegría, con tranquilidad, con calma, con paz y con muchísima afluencia de electores", dijo Sandra Oblitas, rectora del Consejo Nacional Electoral, en conferencia de prensa.

Desde los remotos pueblos del Amazonas y las regiones andinas a las barriadas de las grandes ciudades, imágenes de televisión mostraron como en ordenadas filas esperaban para participar en la elección Nº 13 desde que Chávez llegó al poder en 1999.

Aunque los sondeos muestran una intención de voto dividida casi al 50%, el gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) se encaminaba a revalidar su mayoría en la Asamblea, favorecido por el controvertido sistema de asignación de escaños y su poderosa maquinaria de movilización electoral.

Pero la oposición, que lleva cinco años ausente en el Parlamento tras intentar boicotear los anteriores comicios, aspira a ganar al menos un tercio de los diputados -nivel que en teoría permite vetar reformas de amplio alcance- y demostrar que el poderío electoral del "chavismo" está en declive.

Más o menos Chávez

Pese a que la elección es de diputados, Chávez, de 56 años, fue el protagonista absoluto de la campaña, celebrando mítines, encabezando caravanas y dando directrices al partido para consolidar un triunfo que le permita acelerar y profundizar la transición hacia el socialismo.

Pero con su apoyo en niveles mínimos de varios años por la crisis económica, una alarmante inseguridad y las constantes fallas en los servicios públicos, el mandatario necesita una victoria que fortalezca su conexión popular para arrancar la campaña por un nuevo mandato de seis años en 2012.

La oposición, que todavía carece de un líder y de un proyecto nacional que capitalice la frustración ciudadana, espera que la propia ineficacia del Gobierno y su creciente rigidez ideológica del militar retirado permita impulsar una alternativa tras 11 años de "revolución bolivariana".

Sin embargo, pocos creen que el mandatario esté dispuesto a variar sus controvertidas reformas políticas y económicas. Cualquiera que sea el resultado, se prevén más nacionalizaciones, controles a la empresa privada y centralización del poder en el corto plazo, según los analistas.

"Aquí está en juego el futuro de Venezuela: la patria socialista o la no patria", dijo Chávez. (Reuters-AFP)

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