16 Mayo 2003 Seguir en 
Washington.- Estados Unidos dijo haber hallado la pista de los supuestos U$S 900 millones que Saddam Hussein hizo retirar del Banco Central iraquí, un día antes del inicio de la guerra. Según el Departamento de Defensa estadounidense, las fuerzas norteamericanas descubrieron el mes pasado importantes sumas de dinero -unos U$S 700 millones y 90 millones de euros- en una de las propiedades de Hussein, así como en un vehículo blindado.
"Recibimos cada vez más confirmaciones sobre la identificación de una gran parte de esos fondos", anunció un funcionario del Tesoro estadounidense. Según fuentes iraquíes, un día antes de los ataques, uno de los hijos de Saddam retiró, previa presentación de un pedido escrito firmado por el entonces presidente, el equivalente a U$S 1.000 millones en dólares y euros del Banco Central.
Gigantesca fosa común
Los cadáveres de al menos 3.000 víctimas de la represión del régimen iraquí fueron desenterrados en los últimos días en una fosa común hallada en Babilonia, 100 kilómetros al sur de Bagdad. Familiares de las víctimas examinan bolsas de plástico con restos humanos, sin control alguno y en ausencia de expertos o de autoridades. En el lugar también hay diseminados huesos, restos de indumentarias y objetos personales. Rafid Al Hussein, un estudiante de medicina encargado del desorganizado operativo, afirmó que desde hace una semana fueron exhumados 3.000 cuerpos, en una tarea llevada a cabo por voluntarios. Se trata en su gran mayoría de víctimas de la represión lanzada por Saddam tras la rebelión chiíta de 1991. "Probablemente nunca sabremos el número exacto de cuerpos", afirmó Rafid, ya que las palas mecánicas que están usando en el operativo destruyen gran cantidad de restos. En los últimos días se descubrieron fosas, en distintos puntos del país, que contendrían restos de más de 15.000 personas.
Sin rastros
La búsqueda de armas de destrucción masiva en Irak tomará meses e incluso años, declaró el subsecretario de Defensa estadounidense, Douglas Feith, ante un comité de la Cámara de Representantes.
La estimación del funcionario contrasta con los cálculos del jefe de inspectores de armas de la ONU, Hans Blix, quien en su último informe pidió tres meses más para completar las observaciones y determinar si Irak tiene armas de destrucción masiva. El principal argumento norteamericano para lanzar la guerra contra Irak era la supuesta posesión de dichas armas por parte de Saddam. Hasta ahora no se halló ninguna de las supuestas armas. (Télam-SNI)
"Recibimos cada vez más confirmaciones sobre la identificación de una gran parte de esos fondos", anunció un funcionario del Tesoro estadounidense. Según fuentes iraquíes, un día antes de los ataques, uno de los hijos de Saddam retiró, previa presentación de un pedido escrito firmado por el entonces presidente, el equivalente a U$S 1.000 millones en dólares y euros del Banco Central.
Gigantesca fosa común
Los cadáveres de al menos 3.000 víctimas de la represión del régimen iraquí fueron desenterrados en los últimos días en una fosa común hallada en Babilonia, 100 kilómetros al sur de Bagdad. Familiares de las víctimas examinan bolsas de plástico con restos humanos, sin control alguno y en ausencia de expertos o de autoridades. En el lugar también hay diseminados huesos, restos de indumentarias y objetos personales. Rafid Al Hussein, un estudiante de medicina encargado del desorganizado operativo, afirmó que desde hace una semana fueron exhumados 3.000 cuerpos, en una tarea llevada a cabo por voluntarios. Se trata en su gran mayoría de víctimas de la represión lanzada por Saddam tras la rebelión chiíta de 1991. "Probablemente nunca sabremos el número exacto de cuerpos", afirmó Rafid, ya que las palas mecánicas que están usando en el operativo destruyen gran cantidad de restos. En los últimos días se descubrieron fosas, en distintos puntos del país, que contendrían restos de más de 15.000 personas.
Sin rastros
La búsqueda de armas de destrucción masiva en Irak tomará meses e incluso años, declaró el subsecretario de Defensa estadounidense, Douglas Feith, ante un comité de la Cámara de Representantes.
La estimación del funcionario contrasta con los cálculos del jefe de inspectores de armas de la ONU, Hans Blix, quien en su último informe pidió tres meses más para completar las observaciones y determinar si Irak tiene armas de destrucción masiva. El principal argumento norteamericano para lanzar la guerra contra Irak era la supuesta posesión de dichas armas por parte de Saddam. Hasta ahora no se halló ninguna de las supuestas armas. (Télam-SNI)







