26 Septiembre 2010 Seguir en 
CARACAS.- Venezuela esperaba bajo una lluvia torrencial las cruciales elecciones legislativas de hoy, en las que la oposición pondrá a prueba el respaldo a la "revolución socialista" que abandera el presidente Hugo Chávez en el país petrolero. El proceso electoral, el número 13 desde que Chávez llegó al poder en 1999, fue precedido por una tormenta eléctrica que ocasionó la muerte de siete miembros de una familia en una barriada pobre al oeste de Caracas y al menos otra víctima mortal reportada en el interior del país.
Las lluvias se han intensificado en los últimos días y han obligado a evacuar a cientos de personas por el desbordamiento de varios ríos.
Unos 17,7 millones de venezolanos elegirán los 165 diputados de la Asamblea Nacional, que es controlada por Chávez desde las elecciones de 2005, luego de que sus adversarios políticos boicotearon la elección para tratar de restarle legitimidad.
El factor climático puede perjudicar al oficialismo, ya que muchos de sus votantes viven en zonas apartadas con precarias vías de comunicación, lo que les complica el transporte a los centros electorales. En 1999, fuertes precipitaciones causaron grandes deslaves en la costa caribeña venezolana arrasando el estado Vargas y causando la muerte de miles de personas, justo cuando el país se disponía a votar en referendo la nueva Constitución impulsada por Chávez cuando llegó al poder.
Visión para 2012
Los sondeos muestran que el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) de Chávez ganará la mayoría del hemiciclo. La coalición opositora se batirá para lograr un tercio de la cámara, lo que en teoría le permitiría frenar las radicales reformas izquierdistas del gobernante. El resultado también decidirá la elección de cargos de instituciones clave para el Gobierno. Pero más allá de lo que logre cada bloque, los comicios serán un importante termómetro para medir el apoyo a Chávez de cara a la elección presidencial de 2012. "Veo a la oposición muy confiada esta vez, pero no entienden el sentimiento del pueblo. Chávez tiene problemas, está claro, pero nadie quiere a esta otra gente", dijo un canillita chavista de 44 años. (Reuters)
Las lluvias se han intensificado en los últimos días y han obligado a evacuar a cientos de personas por el desbordamiento de varios ríos.
Unos 17,7 millones de venezolanos elegirán los 165 diputados de la Asamblea Nacional, que es controlada por Chávez desde las elecciones de 2005, luego de que sus adversarios políticos boicotearon la elección para tratar de restarle legitimidad.
El factor climático puede perjudicar al oficialismo, ya que muchos de sus votantes viven en zonas apartadas con precarias vías de comunicación, lo que les complica el transporte a los centros electorales. En 1999, fuertes precipitaciones causaron grandes deslaves en la costa caribeña venezolana arrasando el estado Vargas y causando la muerte de miles de personas, justo cuando el país se disponía a votar en referendo la nueva Constitución impulsada por Chávez cuando llegó al poder.
Visión para 2012
Los sondeos muestran que el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) de Chávez ganará la mayoría del hemiciclo. La coalición opositora se batirá para lograr un tercio de la cámara, lo que en teoría le permitiría frenar las radicales reformas izquierdistas del gobernante. El resultado también decidirá la elección de cargos de instituciones clave para el Gobierno. Pero más allá de lo que logre cada bloque, los comicios serán un importante termómetro para medir el apoyo a Chávez de cara a la elección presidencial de 2012. "Veo a la oposición muy confiada esta vez, pero no entienden el sentimiento del pueblo. Chávez tiene problemas, está claro, pero nadie quiere a esta otra gente", dijo un canillita chavista de 44 años. (Reuters)
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