19 Septiembre 2010 Seguir en 
SAN SEBASTIAN.- Honrado por el reconocimiento, el director Alex de la Iglesia -presidente de la Academia de cine español- recogió en el Festival de San Sebastián el Premio Nacional de Cinematografía 2010 que otorga el Ministerio de Cultura de España.
Tras vivir una semana trepidante de intensas emociones y reconocimientos, a De la Iglesia sólo se le apaga la sonrisa cuando le preguntan cómo se siente al saber que su película "Balada triste de trompeta" -ganadora del premio al mejor guión y al mejor director en el Festival de Venecia- no figura en la lista que seleccionan los miembros de la Academia española de cine para participar en la carrera del Oscar. "La Academia es democrática", sintetizó.
El cansancio no mermó la agudeza verbal del cineasta, que hizo sonreír a los presentes con su particular relato de la odisea vivida para cruzar el Atlántico con un perro. "Yo siempre he dicho que soy un poco payaso, entonces reconozco que tengo capacidad para disfrazarme, sonreír y para intentar alegrar a los demás diciendo alguna verdad. Los payasos siempre dicen la verdad ¿no?", comentó el cineasta.
"La única manera de sobrevivir y de avanzar es reconocer que las cosas nunca van a ser como uno quiere. La falta de condiciones hace andar las cosas", añadió el autor de "El día de la bestia" y "Los crímenes de Oxford". (DPA)
Tras vivir una semana trepidante de intensas emociones y reconocimientos, a De la Iglesia sólo se le apaga la sonrisa cuando le preguntan cómo se siente al saber que su película "Balada triste de trompeta" -ganadora del premio al mejor guión y al mejor director en el Festival de Venecia- no figura en la lista que seleccionan los miembros de la Academia española de cine para participar en la carrera del Oscar. "La Academia es democrática", sintetizó.
El cansancio no mermó la agudeza verbal del cineasta, que hizo sonreír a los presentes con su particular relato de la odisea vivida para cruzar el Atlántico con un perro. "Yo siempre he dicho que soy un poco payaso, entonces reconozco que tengo capacidad para disfrazarme, sonreír y para intentar alegrar a los demás diciendo alguna verdad. Los payasos siempre dicen la verdad ¿no?", comentó el cineasta.
"La única manera de sobrevivir y de avanzar es reconocer que las cosas nunca van a ser como uno quiere. La falta de condiciones hace andar las cosas", añadió el autor de "El día de la bestia" y "Los crímenes de Oxford". (DPA)







