El Gobierno le pidió a la Justicia que investigue a varios policías

18 Septiembre 2010
¿Qué hacía Cristian Achén fuera de la comisaría, si estaba detenido por presunta venta de drogas? ¿Por qué él y su hermano Fernando fueron fotografiados montados en una moto de la Policía? ¿Está en lo cierto la vecina de El Manantial que denunció varias irregularidades en ese destacamento?

Hasta el Poder Ejecutivo se hizo estos interrogantes. En las últimas horas, investigadores de la Justicia Federal y del fuero local recibieron copias de informes elaborados por el Ministerio de Seguridad Ciudadana. En las carpetas se detallan todas las actuaciones realizadas desde que la testigo clave se presentó en la sede de Rivadavia y San Martín para poner sobre el tapete lo que ocurría en la polémica comisaría. "Junto con los sumarios, se solicita que se determine si se cometió o no algún delito, así como qué fuero debe llevar adelante la investigación", indicó una fuente consultada por LA GACETA.

Ya son cinco los jefes policiales removidos de su cargo desde que estalló el escándalo. Por orden de las autoridades de Seguridad, el comisario inspector Víctor Reynoso dejó de ser titular de la zona II de la Regional Oeste y quedó "a la espera de destino", dijeron fuentes de la fuerza. Su lugar será ocupado por el comisario Mario Rojas, ex director de Patrulla Urbana.

La medida se habría tomado en el marco de un sumario administrativo llevado adelante por el Departamento de Investigaciones Criminales (D2), a cargo del comisario Fernando Maruf.

Arrestado en Lules

Cristian Achén fue arrestado en octubre del año pasado en Lules, pues la Digedrop encontró drogas en su casa. Desde entonces, estaba detenido en El Manantial.

Hace algunas semanas, una vecina de esa ciudad filmó con el celular de su hija a Achén cuando estaba parado fuera del destacamento. En la grabación se ve que un adolescente se acerca a él, ambos estiran la mano e intercambian algo. Presuntamente droga.

Una copia de las imágenes llegaron a manos del fiscal federal Emilio Ferrer y del juez federal Mario Racedo. El sábado pasado se dispuso un allanamiento en la base policial. Cuando los gendarmes llegaron, el comisario general Víctor Pacheco, jefe de la Regional Oeste, ya estaba allí. La Justicia sospecha que se filtraron datos de una fuerza a la otra. Por ello, incluso, se abrió una pesquisa paralela.

El lunes una vecina que ratificó ser la autora del video dio detalles sobre cómo operaba supuestamente Achén en la comisaría.

Varios días antes del operativo, la mujer había alertado al Ministerio de Seguridad sobre lo que ocurría en El Manantial. Pero afirma que no se sintió escuchada: entregó una nota y le aconsejaron que hiciera la denuncia en la zona II de la Regional Oeste.

En diálogo con este diario, la testigo afirmó que le llegó una citación para declarar un viernes a las 23. No concurrió, y al día siguiente fueron a buscarla tres policías.

Finalmente, ante Reynoso, la mujer denunció las presuntas irregularidades. Según fuentes policiales, mencionó la foto de los Achén en la moto y el video sobre el supuesto narcotráfico. "Pero no quiso aportarlos como prueba", indicó un informante. La mujer asegura que se negó a hacerlo porque le pedían que entregara su celular.

A casi 10 días de estos incidentes, el Ministerio de Seguridad les envió las carpetas a investigadores de ambos fueros. "Los informes no contienen datos relevantes", dijo una fuente judicial.

Los investigadores, por su parte, están aguardando la lista con los nombres de los policías que trabajaron en la comisaría de El Manantial desde julio hasta que se produjeron los incidentes. Pero, mientras tanto, están a la espera de otras pruebas. Desde esa ciudad, incluso, surgió un rumor sobre otra prueba que puede ser de gran valor en la causa. Si es cierto o sólo versiones, recién se sabrá la semana que viene.

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