14 Mayo 2003 Seguir en 
RIAD.- Unos 30 muertos -entre ellos 9 atacantes suicidas- y otros 200 heridos dejó una ola de atentados registrada la noche del lunes en Riad, la capital de Arabia Saudita. Según el vicepresidente de EE.UU., Dick Cheney, los muertos suman 91, pero fuentes de los hospitales saudíes mantienen las cifras oficiales de Riad. En una primera reacción, el nuevo administrador estadounidense en Irak, Paul Bremer, anuló su primer discurso en Bagdad y puso en alerta a las tropas de ocupación en todo el país.
La operación en Riad, reivindicada por la red Al Qaeda que lidera Osama Bin Laden, se ejecutó en forma coordinada horas antes de la llegada a Riad del secretario de Estado norteamericano, Colin Powell. El responsable de la diplomacia estadounidense visita la región con el objeto de impulsar un plan de paz entre palestinos e israelíes y, a la vez, reforzar vínculos con los países árabes luego de la guerra en Irak que provocó la caída del régimen de Saddam Hussein.
Según el canal árabe Al Jazira, a las 23.30 del lunes tres explosiones conmovieron un complejo habitacional para extranjeros occidentales. Dos horas más tarde, una cuarta explosión destruyó parcialmente la sede de una empresa saudí-estadounidense que asesora a la Guardia Nacional del príncipe Abdullah Ibn Abdelaziz. En los departamentos había contratistas occidentales de Defensa, consejeros de la Guardia Nacional y personas conectadas con asesores militares saudíes. De acuerdo con fuentes de Riad, tres individuos ingresaron a punta de pistola al complejo habitacional, fuertemente custodiado, y luego otros compinches penetraron con camionetas cargadas de explosivos que hicieron detonar contra los edificios.
Un sitio marcado
Riad informó que 30 personas murieron y 194 resultaron heridas, entre ellas varias decenas de estadounidenses. Entre las víctimas figuran dos niños jordanos, cuatro saudíes, un suizo, un libanés y dos filipinos del barrio Al Hamra. En un segundo barrio murieron dos saudíes, mientras que en otro perecieron un saudí y siete estadounidenses. Uno de los complejos residenciales se encontraba cerca del lugar en el que, la semana pasada, fuerzas saudíes se incautaron de 400 kilos de explosivos, armas y dinero mientras buscaban a una célula terrorista. (DPA/Reuter)
La operación en Riad, reivindicada por la red Al Qaeda que lidera Osama Bin Laden, se ejecutó en forma coordinada horas antes de la llegada a Riad del secretario de Estado norteamericano, Colin Powell. El responsable de la diplomacia estadounidense visita la región con el objeto de impulsar un plan de paz entre palestinos e israelíes y, a la vez, reforzar vínculos con los países árabes luego de la guerra en Irak que provocó la caída del régimen de Saddam Hussein.
Según el canal árabe Al Jazira, a las 23.30 del lunes tres explosiones conmovieron un complejo habitacional para extranjeros occidentales. Dos horas más tarde, una cuarta explosión destruyó parcialmente la sede de una empresa saudí-estadounidense que asesora a la Guardia Nacional del príncipe Abdullah Ibn Abdelaziz. En los departamentos había contratistas occidentales de Defensa, consejeros de la Guardia Nacional y personas conectadas con asesores militares saudíes. De acuerdo con fuentes de Riad, tres individuos ingresaron a punta de pistola al complejo habitacional, fuertemente custodiado, y luego otros compinches penetraron con camionetas cargadas de explosivos que hicieron detonar contra los edificios.
Un sitio marcado
Riad informó que 30 personas murieron y 194 resultaron heridas, entre ellas varias decenas de estadounidenses. Entre las víctimas figuran dos niños jordanos, cuatro saudíes, un suizo, un libanés y dos filipinos del barrio Al Hamra. En un segundo barrio murieron dos saudíes, mientras que en otro perecieron un saudí y siete estadounidenses. Uno de los complejos residenciales se encontraba cerca del lugar en el que, la semana pasada, fuerzas saudíes se incautaron de 400 kilos de explosivos, armas y dinero mientras buscaban a una célula terrorista. (DPA/Reuter)







