La crisis se remonta a los tiempos de Stalin

Desde el siglo XIX, los chechenos, uno de los pueblos más antiguos y aguerridos del norte del Cáucaso, se enfrentan al imperio ruso.

13 Mayo 2003
GROZNY.- Znamenskoye, situada a orillas del río Terek, es una zona que hasta ahora no había sido casi tocada por la guerra que se libra de manera intermitente en Chechenia, desde 1994.
En realidad, el conflicto entre chechenos y rusos -que ha dejado más de 100.000 muertos, en su mayoría civiles- se remonta al menos al siglo XIX. Ya por esos tiempos, los chechenos, uno de los pueblos más antiguos y aguerridos del norte del Cáucaso, se enfrentaron al imperio ruso. Entre 1855 y 1859 de la mano del imán Shamil, un líder que unificó a todas las etnias musulmanas de la región, llegaron incluso a ser independientes. Shamil nombró Grozny, que significa "terrible" en ruso, a la capital.
En febrero de 1944, en la II Guerra Mundial, Stalin exacerbó al límite el odio de los chechenos. El líder ruso acusó al pueblo de colaborar con Hitler y, en castigo, envió por la fuerza a decenas de miles de hombres, mujeres y niños a Siberia. En el camino murió la mitad de los deportados. Recién en 1957, el entonces presidente Nikita Kruschev dictó una amnistía y los sobrevivientes pudieron regresar a su tierra.

Los estertores de la URSS
Años después, cuando la Unión Soviética agonizaba, el general soviético Dzojar Dudaiev fue designado presidente de Chechenia y proclamó su independencia. Pero su gobierno fue un fracaso y en 1994, el gobierno ruso de Boris Yeltsin se lanzó a la guerra contra Chechenia. Desde entonces, entre idas y vueltas, acuerdos y nuevas crisis, Chechenia continúa siendo el principal foco rebelde musulmán de la región. (Especial)

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