06 Septiembre 2010 Seguir en 
Varios kamikazes causaron la muerte de 12 personas e hirieron a otras 36 ayer en Bagdad, en el atentado más mortífero perpetrado en Irak desde que terminó la misión de combate de las tropas estadounidenses. El ataque contra un complejo militar ilustra la dificultad de las fuerzas iraquíes para mantener la seguridad frente a grupos armados, que multiplicaron sus demostraciones de fuerza en las últimas semanas.







