Tema: Royal Tenenbaum tiene tres hijos que pasaron de ser niños geniales a convertirse en adultos incapaces de vivir una vida normal. El jefe de la familia, en el ocaso de su vida, vuelve a la casa para tratar de recomponer su relación con cada uno de sus parientes más queridos.
Crítica: Wes Anderson imprime a su película el tono exacto de comedia loca y absurda que marca el guión. Desde el relato en off que en el comienzo describe a los miembros de esta familia tan especial, el espectador queda perfectamente advertido del clima que tendrá el filme. Las caracterizaciones que logra el elenco remarcan el carácter de la película, y las ambientaciones y el vestuario contribuyen también a subrayar el estilo de la comedia. El relato resulta sumamente divertido, con hallazgos francamente desopilantes como el del personaje del paciente que acompaña en todo momento al terapeuta que encarna un eficaz Bill Murray. Gene Hackman demuestra una vez más que es un actor de una ductilidad asombrosa, y el resto del elenco no desentona dentro de un nivel muy alto. La comedia, con un muy buen ritmo narrativo, logra la complicidad del espectador y lo embarca en una corriente de simpatía hacia esta familia tan especial.
Crítica: Wes Anderson imprime a su película el tono exacto de comedia loca y absurda que marca el guión. Desde el relato en off que en el comienzo describe a los miembros de esta familia tan especial, el espectador queda perfectamente advertido del clima que tendrá el filme. Las caracterizaciones que logra el elenco remarcan el carácter de la película, y las ambientaciones y el vestuario contribuyen también a subrayar el estilo de la comedia. El relato resulta sumamente divertido, con hallazgos francamente desopilantes como el del personaje del paciente que acompaña en todo momento al terapeuta que encarna un eficaz Bill Murray. Gene Hackman demuestra una vez más que es un actor de una ductilidad asombrosa, y el resto del elenco no desentona dentro de un nivel muy alto. La comedia, con un muy buen ritmo narrativo, logra la complicidad del espectador y lo embarca en una corriente de simpatía hacia esta familia tan especial.







