Encendido debate en Colombia

El gobierno defendió el operativo militar, pese al fracaso.

ULTIMO ADIOS. El sepelio de los líderes asesinados por la guerrilla.
ULTIMO ADIOS. El sepelio de los líderes asesinados por la guerrilla.
08 Mayo 2003
BOGOTA.- La fallida operación de rescate de un gobernador, un ex ministro y ocho militares, que terminaron asesinados por la guerrilla, ha dividido a los colombianos entre los que defienden la política de mano dura del presidente, Alvaro Uribe, y los que piden una apertura a las negociaciones para terminar con décadas de guerra interna entre militares e insurgentes.
El gobierno defendió el operativo militar, pese al fracaso.
"Estuvieron muchos años en la selva, sin esperanza, y el gobierno lo que hizo fue tratar de sacarlos de allí vivos, de evitar que se siguieran pudriendo en la selva, que es lo que les estaba pasando", dijo el vicepresidente, Francisco Santos. "El gobierno tiene la obligación constitucional de devolver a la libertad a todo colombiano que la tenga restringida de manera ilegal, como sucede en el caso de los secuestros", dijo. Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), el principal grupo rebelde del país, ejecutaron el lunes al gobernador de Antioquia, Guillermo Gaviria; al ex ministro de Defensa, Gilberto Echeverri, y a ocho militares que mantenían secuestrados en la selva y a quienes el gobierno intentaba liberar. Las víctimas eran parte de una lista de 75 rehenes declarados como canjeables por las FARC, que buscan intercambiarlos por miles de guerrilleros presos.

Errores tácticos
La fallida operación de rescate, en la que participaron unidades especializadas en la lucha contra la guerrilla, con apoyo de helicópteros, generó polémica y críticas por supuestos errores tácticos y de planificación. Los altos mandos se han limitado a decir que fue una operación altamente profesional. Según expertos en temas de seguridad, el empleo de helicópteros para desembarcar las tropas cerca del campamento en donde estaban los rehenes alertó a la guerrilla. A esas apreciaciones se sumaron las súplicas de los familiares de rehenes que aún están en poder de las FARC, como la ex candidata presidencial, Ingrid Betancourt, quienes pidieron al gobierno no realizar en el futuro operaciones de rescate para evitar poner en riesgo sus vidas. (Reuter)

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