Aseguran que si Saddam está vivo, lo encontrarán

"Si vive, está en algún túnel o en algún sótano, y nosotros lo encontraremos", señaló Donald Rumsfeld.

05 Mayo 2003
Washington.- "Si el derrocado presidente iraquí, Saddam Hussein, sigue vivo, Estados Unidos lo encontrará", afirmó ayer el secretario de Defensa norteamericano, Donald Rumsfeld, en una entrevista televisiva. "Es posible que aún esté vivo", dijo Rumsfeld, aunque señaló que lo más importante es que Saddam ya no tiene en sus manos la historia del país. "Si vive, está en algún túnel o en algún sótano, y nosotros lo encontraremos", señaló el jefe del Pentágono.
También Rumsfeld afirmó en la entrevista que está convencido de que en Irak encontrarán armas de destrucción masiva, al igual que lo manifestó el presidente, George W. Bush.
Rumsfeld dijo que, debido a la larga práctica del derrocado presidente iraquí Saddam Hussein de esconder este tipo de armas, nunca esperó que su hallazgo fuera a resultar fácil.

Cuestión de tiempo
"Es más probable -continuó- que se encuentren las armas gracias a las informaciones de la población y de las ?capas bajas? del antiguo régimen, que a lo que puedan decir los altos miembros del régimen iraquí detenidos por Estados Unidos, como el ex viceprimer ministro Tarik Aziz".
El sábado, Bush declaró que sólo es una cuestión de tiempo hasta que se encuentren armas de destrucción masiva en Irak, y afirmó que Aziz y otros altos ex funcionarios siguen aferrándose a las mentiras del pasado.
En tanto, desde Washington se minimizaron los daños causados por el uso de bombas de fragmentación (de racimo) por parte de las fuerzas estadounidenses durante la guerra contra Irak, según el semanario norteamericano "Time".
El general Richard Myers, jefe del Estado Mayor Conjunto, indicó hace unos días que cerca de 1.500 bombas de fragmentación fueron lanzadas durante la operación "Libertad de Irak", de las cuales sólo 26 impactaron en zonas civiles causando un muerto, afirma el semanario en un artículo que se publicará hoy. (Reuter-Dpa-Especial)

Relato sobre la caída de Bagdad


Londres.- Un ex colaborador del desaparecido ministro de Información iraquí, Mohammed Said Al Sahhaf, contó cómo fue el momento en que el jefe de la propaganda iraquí comprendió que EEUU había ganado la guerra, en declaraciones al diario británico "Sunday Telegraph". Incluso dijo que la demolición de la estatua de Hussein en Bagdad, el 9 de abril, no logró convencer a Sahhaf, contó Raibah Hassan, gerente de la radio Hikmat.
Pero cuando se escucharon los sonidos del combate en la mañana del 10 de abril, cerca de la estación de radio, tuvo que enfrentarse a la realidad. "Sahhaf se quitó la boina negra, dobló los galones de su uniforme para ocultar su rango y luego tomó un chal rojo y blanco", contó Hassan. "Envolvió su cabeza con el chal y nos indicó que emitiéramos hasta las tres de la mañana. Dijo ?adiós? y desapareció por la puerta trasera, sin guardaespaldas", afirmó. Tres horas después, llegaron los soldados de EEUU.
Hassan recordó: "antes de irse, me dio un video: ?como te dije, esto es el discurso de Saddam, esto es el gobierno, todo está normal", mientras afuera se escuchaban ya los disparos. (DPA)

Los chicos vuelven a las escuelas

Bagdad.- A los niños iraquíes, a quienes desde el jardín de infancia les inculcaron las canciones de loa al "gran líder papá Saddam", les está costando acostumbrarse al nuevo Irak. "Sentaos, eso ya no es necesario", repite el director de escuela Yussif Ibrahim, escandalizado cuando, al entrar en la clase, los 12 escolares saltan de sus sillas para gritar, como solían, "Sí, sí, por Saddam Hussein".
Aunque los profesores de la escuela de primaria Al Awsiya retiraron con gran rapidez las imágenes de Saddam de las aulas, sobre la pizarra sigue figurando el lema "Dios proteja a papá Saddam". Hasta el momento, sólo unos pocos padres enviaron de nuevo a sus hijos, en Bagdad, a la escuela. La mayoría tiene miedo de que los ataquen los saqueadores armados, quienes se mueven a sus anchas por las calles de la capital. Los niños no quieren demostrar flaqueza ante el director. "No, no tuvimos miedo de los misiles", afirman quienes ayer fueron a la escuela por primera vez desde el inicio de la guerra. Pero, en el descanso, los pequeños no dejaron de hablar de los ataques aéreos, de los combates en sus barrios y de los cadáveres en las calles. (DPA)

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