Se elegirá en junio un equipo de gobierno

Es la primera noticia positiva sobre el proceso de recomposición política de Irak.

29 Abril 2003
Bagdad.- Unos 250 delegados religiosos, políticos y civiles iraquíes se reunieron ayer con el general norteamericano retirado, Jay Garner, administrador civil de Irak, y acordaron celebrar una conferencia nacional en el plazo de un mes para elegir un gobierno interino. Tras más de diez horas de debate, el gobernador de facto de Irak y los representantes iraquíes acordaron hacer lo posible para formar un gobierno de transición en el plazo de cuatro semanas. Los dos principales partidos kurdos, la Unión Patriótica del Kurdistán (PUK) y el Partido Democrático Kurdo (KDP) no estuvieron oficialmente representados, debido a problemas logísticos, según las autoridades estadounidenses.
La decisión de convocar la conferencia nacional es la primera noticia positiva sobre el proceso de recomposición política de Irak.
Desde la caída del régimen, todas las reuniones de la antigua oposición acabaron sin acuerdo o sufrieron boicot por parte de líderes iraquíes que se oponen a que EE.UU. dirija el destino de los iraquíes. Durante la reunión de ayer en Bagdad volvieron a aflorar las diferencias, sobre todo respecto del papel reservado a Estados Unidos. Muchos expresaron, una vez más, su deseo de que sean los propios iraquíes quienes levanten el Irak posSaddam.

El polémico Chalabi
"Mantenemos diferencias, pero de una manera u otra todos estamos unidos en la conciencia de que queremos un Irak para los iraquíes", explicó un miembro del Congreso Nacional Iraquí (CNI). Este partido acoge a grupos de oposición en torno de la figura de Ahmed Chalabi, a quien busca la Justicia de Jordania por evasión de fondos. Chalabi es el candidato preferido de la Casa Blanca para dirigir los designios de Irak. Sin embargo, el líder del CNI, quien vivió su exilio en EE.UU., es poco conocido y resulta altamente sospechoso para grupos como los chiítas, que temen quedar relegados del poder. Precisamente, mientras se celebraba el encuentro, miles de chiítas se manifestaban en demanda de una mayor presencia en el próximo gobierno. Los chiítas, que constituyen el 60% de la población del país, encabezan la oposición a una protección prolongada de Washington. La Asamblea Suprema de la Revolución Islámica iraquí (Asrii), con fuertes lazos con Irán, ha boicoteado hasta el momento la mayoría de las reuniones de la oposición, pese a que, semanas antes de la guerra, fue uno de los grupos de la oposición que mantuvo contacto con Washington. La Asrii, principal partido chiíta iraquí, sostiene que Washington ha traicionado las bases asentadas en dichas reuniones. (Reuter/DPA/EFE)

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