Tropas de EE.UU. irrumpen en una fiesta para Saddam

El fugitivo seguiría con vida y, desde ayer, con 66 años. Bush le resta importancia al hecho de no poder capturar al "as" de la baraja.

TRADICION. Los iraquíes de Tikrit apenas pudieron festejar el cumpleaños de su líder depuesto.
TRADICION. Los iraquíes de Tikrit apenas pudieron festejar el cumpleaños de su líder depuesto.
29 Abril 2003
TIKRIT.- No fue suficiente para Estados Unidos bombardear palacios, destruir estatuas y sacarlo del poder a Saddam Hussein. Ayer, las tropas arruinaron el festejo de cumpleaños del derrocado presidente iraquí en Tikrit, su pueblo natal. Se cree que el as de la "baraja" con los 55 más buscados del régimen deambula lejos de allí junto con sus hijos Usay y Qusay. Según un líder opositor, Saddam, que ayer cumplió 66 años, va de un sitio a otro del país con un chaleco puesto, cargado con explosivos que se supone que los detonará cuando se vea perdido.
Decenas de hombres bailaron, cantaron y pasearon por las calles de Tikrit portando tortas preparadas para Saddam, junto con enormes retratos del ex líder pintados al óleo. Mujeres jóvenes, con brillantes vestidos rojos, desfilaron cantando "vamos a sacrificar nuestras almas y a dar nuestra sangre por Saddam". Una típica celebración de cumpleaños en Tikrit, 160 kilómetros al norte de Bagdad, solía atraer a miles de personas que eran recibidas con las clásicas tortas de cumpleaños antes de presenciar un desfile espectacular en el estadio de la ciudad.

Bajo protesta
Esta vez, la festividad callejera fue interrumpida por soldados estadounidenses que llegaron con sus rifles M-16 en vehículos blindados Bradley. Tropas y tanques rodearon y vigilaron el desolado estadio. "Sólo queremos celebrar en paz", protestó una maestra de 50 años. "¿Dónde está la famosa libertad de expresión que tanto presumen los estadounidenses?", preguntó a gritos. Mientras varios helicópteros artillados sobrevolaban el área, las tropas cercaron algunos barrios y los tanques cortaron el tránsito para hacer inspecciones. Un sospechoso que se conducía un BMW fue arrojado al suelo con las manos atadas a la espalda, después de que los soldados abrieron una de sus maletas, que resultó estar llena de dólares.

Del otro lado del mar
Los soldados destruyeron un enorme rostro de Hussein hecho de mosaicos y adosado a un muro, y borraron con pintura blanca letreros escritos en muros que decían "Hussein vive" y "Bush es un perro". Mientras, el presidente de EE.UU., George W. Bush, prometía ante un auditorio de entusiastas iraquíes norteamericanos que Irak será un "ejemplo de democracia" para Medio Oriente. "Día a día, hora a hora, la vida en Irak es cada vez mejor para sus ciudadanos", dijo en Dearborn, Michigan. "Todavía queda mucho por hacer", dijo entre aplausos y vítores de miembros de la mayor colectividad iraquí en EE.UU. "Saddam ya se fue, no interesa, y en Bagdad ya se instaló la libertad", declaró en esta ciudad donde residen unas 300.000 personas originarias de Irak. También en Michigan se halla el cuartel general de la empresa automotriz Ford. (Reuter/Télam)

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