28 Abril 2003 Seguir en 
Washington.- Tropas de Estados Unidos habrían descubierto en el norte de Irak un almacén con toneladas de una sustancia de la que supuestamente se puede obtener un gas tóxico apto para ser usado como arma. La versión de algunos medios de comunicación no fue confirmada por el Comando Central de EE.UU. Según un test preliminar, se trataría de ciclosarín -un gas nervioso- y de gas "mostaza".
El almacén fue encontrado en un campo, ubicado 200 kilómetros al norte de Bagdad, donde también se habrían hallado misiles tierra-aire y máscaras de gas. Hasta ahora, los hallazgos sospechosos han resultado en todos los casos inocuos. La presunta existencia de armas de destrucción masiva en Irak fue el principal argumento esgrimido por Washington para justificar su ataque.
Un ejército de inspectores
Por otro lado, el diario "The New York Times" dijo ayer que Estados Unidos quiere incrementar hasta a 1.500 el número de expertos que buscan indicios de armas de destrucción masiva en Irak. Al parecer, este deseo de multiplicar por tres el número de inspectores es señal de la creciente preocupación de Washington por el hecho de que hasta ahora no se han hallado armas prohibidas en Irak. Curiosamente, los países que se oponían a la guerra proponían "ejércitos" de inspectores de la ONU en Irak, para establecer con absoluta certeza si Saddam tenía armas de exterminio, y destruirlas en caso de hallarlas. De nada valieron esta iniciativa ni los informes de los inspectores de la ONU sobre el armamento iraquí para evitar la guerra que ya habían decidido EE.UU. y Gran Bretaña.
El jefe de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), Mohamed el Baradei, quien dirigió las inspecciones de material nuclear en Irak, consideró necesario el retorno de los equipos de expertos la ONU a Bagdad. (Reuter/Télam)
El almacén fue encontrado en un campo, ubicado 200 kilómetros al norte de Bagdad, donde también se habrían hallado misiles tierra-aire y máscaras de gas. Hasta ahora, los hallazgos sospechosos han resultado en todos los casos inocuos. La presunta existencia de armas de destrucción masiva en Irak fue el principal argumento esgrimido por Washington para justificar su ataque.
Un ejército de inspectores
Por otro lado, el diario "The New York Times" dijo ayer que Estados Unidos quiere incrementar hasta a 1.500 el número de expertos que buscan indicios de armas de destrucción masiva en Irak. Al parecer, este deseo de multiplicar por tres el número de inspectores es señal de la creciente preocupación de Washington por el hecho de que hasta ahora no se han hallado armas prohibidas en Irak. Curiosamente, los países que se oponían a la guerra proponían "ejércitos" de inspectores de la ONU en Irak, para establecer con absoluta certeza si Saddam tenía armas de exterminio, y destruirlas en caso de hallarlas. De nada valieron esta iniciativa ni los informes de los inspectores de la ONU sobre el armamento iraquí para evitar la guerra que ya habían decidido EE.UU. y Gran Bretaña.
El jefe de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), Mohamed el Baradei, quien dirigió las inspecciones de material nuclear en Irak, consideró necesario el retorno de los equipos de expertos la ONU a Bagdad. (Reuter/Télam)







