27 Abril 2003 Seguir en 
CIUDAD DEL VATICANO.- En una carta dirigida al presidente cubano, Fidel Castro, el papa Juan Pablo II le manifiesta su profunda pena por la reciente ejecución de tres secuestradores de una embarcación y por las férreas sentencias carcelarias impuestas a un grupo de disidentes. Asimismo, le pide un "gesto notable" de clemencia para estos últimos. De este modo, el Santo Padre se sumó a la creciente crítica internacional contra las medidas más enérgicas que el gobierno de Castro ha tomado en décadas contra la disidencia política.
La atención mundial se centraba en la guerra liderada por Estados Unidos contra Irak cuando Cuba detuvo a 75 disidentes y los encarceló por hasta 28 años. Hace dos semanas, un pelotón de fusilamiento ejecutó a tres hombres que habían secuestrado un barco de transporte interno, en el que intentaron llegar a EE.UU. Esta drástica medida puso fin a tres años de moratoria sobre la pena capital en Cuba.
Un plan de Washington
Castro definió las ejecuciones como un freno a un éxodo masivo que, según él, Estados Unidos estaba tratando de provocar entre la población de la isla comunista en el Caribe. Castro denunció que Washington está conspirando contra su país. La última redada de Castro contra los disidentes ha desatado protestas de la Unión Europea, de muchas naciones de América Latina y de intelectuales que apoyaban al gobierno castrista. (Reuter)
La atención mundial se centraba en la guerra liderada por Estados Unidos contra Irak cuando Cuba detuvo a 75 disidentes y los encarceló por hasta 28 años. Hace dos semanas, un pelotón de fusilamiento ejecutó a tres hombres que habían secuestrado un barco de transporte interno, en el que intentaron llegar a EE.UU. Esta drástica medida puso fin a tres años de moratoria sobre la pena capital en Cuba.
Un plan de Washington
Castro definió las ejecuciones como un freno a un éxodo masivo que, según él, Estados Unidos estaba tratando de provocar entre la población de la isla comunista en el Caribe. Castro denunció que Washington está conspirando contra su país. La última redada de Castro contra los disidentes ha desatado protestas de la Unión Europea, de muchas naciones de América Latina y de intelectuales que apoyaban al gobierno castrista. (Reuter)







