Donald Rumsfeld dijo que Washington no permitirá que se instale en Irak un régimen proiraní

El secretario de Defensa estadounidense lanzó así una advertencia a Teherán para que no interfiera

25 Abril 2003
WASHINGTON.- El secretario de Defensa estadounidense, Donald Rumsfeld, dijo hoy que Washington no permitirá que se instale en Irak un régimen proiraní, con lo que lanzó una advertencia a Teherán para que no interfiera, como respuesta de Washington al fuerte resurgimiento del movimiento chiíta iraquí.
"Una minoría vociferante que clame transformar a Irak a la imagen de Irán, no será admitida", dijo Rumsfeld en una conferencia de prensa en el Pentágono.
Varios líderes estadounidenses han expresado su preocupación de que Irán pueda estar ejerciendo su influencia entre la mayoritaria comunidad chiíta, en una apuesta para reemplazar al régimen de Saddam Hussein con una república islámica chiíta que siga el modelo iraní.
"Estados Unidos no permitirá que la transición democrática vivida por el pueblo iraquí sea desviada por aquellos que quisieran instalar una nueva forma de dictadura", agregó Rumsfeld.
Teherán rechazó con vehemencia las acusaciones de "interferencia" en Irak y advirtió a las tropas estadounidenses que no crucen la frontera hacia Irán.
El gobierno iraní también manifestó su alarma sobre la versión de que el cese del fuego de Estados Unidos con el grupo armado de oposición iraní con sede en Irán, Mujaidines del Pueblo, incluye el permiso a que los combatientes de esa organización mantengan sus armas y sigan su lucha contra el régimen de Teherán.
El número dos del opositor grupo chiíta, Consejo Supremo de la Revolución Islámica en Irak (CSRII), Abdul Aziz Al Hakim, dijo a sus seguidores en Bagdad que no aceptarán un gobierno impuesto por Estados Unidos.
"No integraremos ningún gobierno que nos sea impuesto", dijo Abdul Aziz Al Hakim a cientos de seguidores del Consejo Supremo de la Revolución Islámica en Irak (CSRII), en el mausoleo musulmán chiíta en Bagdad.
Hakim regresó a Irak de su exilio en Irán esta semana, portando el mismo mensaje antiestadounidense, en la reciente peregrinación masiva a la ciudad sagrada chiíta de Karbala.Este renacimiento chiíta como fuerza política importante en el Irak post-Saddam Hussein quedó demostrado en la participación en Kerbala de más de un millón de fieles, y motivó la dura respuesta de Estados Unidos de interferencia de Irán.
Infantes de marina y fuerzas especiales estadounidenses fueron desplegadas esta semana hacia el noreste de Irak, para patrullar la frontera con Irán y evitar infiltraciones de combatientes respaldados por Irán.
"No hay ninguna duda de que el gobierno iraní alentó a las personas a ir a Irak y que existe gente en ese país que intenta incidir sobre la dirección que toma ese país", afirmó el jefe del Pentágono.
Rumsfeld explicó que tenía "la impresión de que los chiítas que viven en Irak son iraquíes, mientras que los chiítas que se encuentran fuera de ese país y vienen de Irán son persas". "Pienso que el pueblo iraquí desearía ser gobernado por iraquíes (árabes) y no por los persas", agregó. (Télam-SNI)

Tamaño texto
Comentarios