Si pudiéramos actuar y pensar como los hombres del pasado, seguramente esta nota no existiría. El pensamiento de los hombres de 1880 fue muy distinto del de los hombres de hoy. Su filosofía política se basaba en el liberalismo y en el positivismo. De allí la misión y la convicción de todo hombre de contribuir activamente al desarrollo progresista. En el pasado histórico de Tucumán, grandes y nobles hombres desempeñaron notables roles en esos años agitados. Hijos de familias tucumanas, de tradición o de alma protagonizaron momentos decisivos en la historia de nuestra ciudad, entre ellos, el doctor Angel Cruz Padilla, a quien se le pasó por la mente la creación de un hospital acorde con los preceptos fundamentales de la higiene y la salud pública, allá por 1880. El pasado 1º de enero el hospital que hoy lleva su nombre ha cumplido 120 años como institución sanitaria y su desenvolvimiento hoy, se debe a aporte invalorable de médicos, especialistas, enfermeras y otros, pero no sería propicio preguntarnos si esta magnánima obra de antaño ha cumplido su ciclo. Es lógico pensar que su estructura edilicia ya no responde a los avances de las ciencias médicas y del progreso humano. Tucumán necesita de un edificio digno de sus adelantos para recibir enfermos y asistirlos con total comodidad. Una vez solucionado esto, podremos hablar y decir que el servicio demandado es efectivo, eficaz y eficiente.
Juan Carlos Ovejero Reyes
Diego de Villarroel 737
Aguilares (Tucumán)
JUBILADOS (I)
A ti amigo jubilado, te digo que estamos llegando al momento en que tenemos que demostrar que todavía existimos. Hagamos sentir nuestro repudio a quien nos llevó a esta situación, no sólo por nosotros, sino también por el futuro de quienes seguirán nuestro camino. No olvidemos aquel día de 1990 cuando rebajaron a la mitad nuestros haberes, la irónica frase del titular de la Casa de la Moneda (Gostanian): "que los jubilados coman menos"; y la de un ex ministro local (Apaza): "hay que matar a todos los jubilados". Rebajaron nuestros haberes justo cuando nuestros hijos comenzaron a ser desocupados. Amigo, para que la historia no se repita, volquemos nuestra experiencia a los jóvenes que, por primera vez, elegirán a sus representantes.
Oscar Piedrabuena
Bernabé Aráoz 142
S. M. de Tucumán
JUBILADOS (II)
Me irrita escuchar a muchos que justifican guerras; males contra el medio ambiente; drogadicción fomentada directa o con publicidad limpita, aparentemente, insidiosa casi siempre porque responde a intereses importantes. La cuestión es que ahora tenemos elecciones y todos ofrecen soluciones mágicas, pero casi nadie se refiere a la clase pasiva. Total son viejos, cosas del pasado, es decir, no importa; los mayores de 70 años no tienen obligación de votar. Pero quitarles el 13% y devolverlo en cuotas cómodas y largas es un cruel robo. Señores candidatos, hagan algo por nuestro bello país, que alguna vez dejará de ser rico y me parece que muy pronto.
Hipólito A. Delgado
Bv. 9 de Julio 2.080
Yerba Buena-Tucumán
SIN COBRAR
Soy un docente primario que trabaja desde agosto del año pasado. Hasta el día de hoy no puedo cobrar, con el agravante de que en la Secretaría de Educación nos dicen que por decreto del Gobierno provincial no pagarían las deudas educativas de 2002. Les pregunto a los legisladores nacionales y provinciales, y a otros funcionarios que ahora, en busca de cargos electivos y desde la palestra pública se llenan la boca con palabras como educación, honestidad, mientras forman parte actualmente de este Gobierno: cuando un empleador no paga a sus empleados, ¿eso no se llama estafa?
Celso Marino Pedraza
24 de Setiembre 813
Monteros (Tucumán)
LA PASION
Con mucho éxito se realizó la puesta en escena de la Pasión de Cristo en Simoca. Digna muestra de niños, jóvenes y adultos que revivieron aquellas secuencias histórico-religiosas de tanto valor para la humanidad. La modesta muestra que caracterizó a la del año pasado pasó a ser una excelente y ordenada escenificación, en la que sobresalió el ascendente trabajo de dirección en la selección de personajes y en su montaje. Se distinguieron la marcada continuidad de los movimientos de más de 130 personas y la prolijidad de su vestuario, como la destacable mesura en el trato de los textos bíblicos que, enmarcados por una excelente musicalización, fueron creando un apropiado y ascendente clímax que trasuntó el límite de lo emocional. Todo ello hizo de esta obra un refinado e inestimable hecho cultural que merece especial consideración. Que esta y otras realizaciones sirvan para estimular la futura participación y colaboración no sólo de la comunidad, sino también de los medios de comunicación y de las instituciones responsables de la cultura de los pueblos.
Augusto Fernández
Av. Ricardo Balbín 8
Simoca (Tucumán)
CLIENTELISMO POLITICO
El clientelismo político se ha convertido en una vieja práctica de quienes en la función pública lucran con las necesidades de la gente y fomentan un dudoso asistencialismo, a costa de los dineros del Estado. Parecía que este vicio había sido erradicado del Congreso nacional, pero no es así. Ha tomado estado público que se restituyeron partidas con esa finalidad. De este modo, dando "algunas monedas" a los mendicantes que se agolpan al anochecer en la puerta del edificio, esperando su salida, los generosos legisladores pueden justificar los "pesos que quedan en sus bolsillos". Porque nadie puede dudar de que los $ 63.000 que recibe cada uno serán distribuidos; y si lo son, será en todo caso para alimentar una selecta clientela del propio quiosco político, que nada tiene que ver con las necesidades de la gente. Nadie puede negar que en momentos de crisis, deben darse los ya conocidos planes de contención social que, por necesidad, humillan la condición humana. Pero carece de toda justificación institucional que cada legislador haga clientelismo político porque es ingenuo pensar en otro destino, además del bolsillo, que está engrosado por una buena dieta que incluye desarraigo, movilidad, pasajes y otras yerbas. No faltan justificativos para el cuestionado gasto político en un lugar que demanda el sacrificio de trabajar tres días por semana. Desde luego que alguno de ellos, miembro de la Comisión que impulsó la restitución de ese estipendio, como extrañaba los generosos gastos de bloque, dejó de lado la moralina política. Hablar de transparencia es fácil, sin que ello signifique ser transparente con los dineros del Estado. Esto también es una vieja práctica, porque lo que se dice en la tribuna se lo lleva el viento.
Vicente Navarro
Catamarca 79
S. M. de Tucumán







